Postales. Allá, en Las Chacritas y acá en pleno microcentro sanjuanino. Dos postales unidas por el rojo y el blanco de River Plate porque San Juan se convirtió en escenario de una renovación de idolatría futbolera. Con un intervalo de apenas 40 minutos entre el arribo al aeropuerto Sarmiento y la llegada al Hotel Del Bono Suites, el plantel millonario recibió el más fervoroso respaldo de más de 500 hinchas que decidieron primero ir hasta el aeropuerto y luego copar la esquina de Entre Ríos y Mitre para mostrar cuánto se puede querer a un simple equipo de fútbol.

En vuelo de línea, sin muchas complicaciones, a las 20.35 exactamente el plantel de River pisó suelo sanjuanino. Entre los jugadores, el primero en aparecer fue el arquero Daniel Vega, luego lo escoltaron los mellizos Funes Mori y más atrás se ubicaron los pibitos Abecasis y Ocampo. En medio de un sencillo operativo de seguridad, una vez que se reunieron todos los jugadores en el hall de acceso, enfilaron hacia el ómnibus ploteado que los trasladaría hasta el centro. Y ahí, sí. Se desató el delirio y la caza de fotos y autógrafos de los 100 hinchas que se acercaron hasta Las Chacritas. En el ranking de los más asediados, Fernando Cavenaghi copó todo, mientras que David Trezeguet y el técnico Matías Almeyda completaron el podio de los más buscados.

Una vez en la ruta, el viaje fue de lo más tranquilo hasta llegar a 9 de Julio y Circunvalación. Ahí, como que empezó el furor nuevamente y todo el recorrido hasta llegar al hotel se fue llenando de bocinas, saludos y gritos. En Mitre y Entre Ríos, carnaval. Absoluto y total. Banderas, bengalas, petardos. Una fiesta para todos. Para los jugadores, para el cuerpo técnico y hasta para los dirigentes pero especialmente para los sanjuaninos que en un día inolvidable empezaron a vivir el fenómeno millonario cara a cara. River ya está en San Juan y su gente, lo hizo saber. Una fiesta para recordar.