La gobernante coalición de centro derecha del Reino Unido anunció ayer planes para retirar por hasta tres años el seguro de desempleo a quienes rechacen un trabajo, en el marco del mayor ajuste presupuestario en 60 años y luego de la primera gran protesta por las medidas de austeridad.

El gobierno de coalición entre el Partido Conservador y los centristas Liberales Demócratas también planea un "beneficio universal" único en lugar del actual sistema de subsidios o beneficios separados para las viviendas y el cuidado infantil, anunció ante el Parlamento el ministro de Trabajo.

El primer ministro británico, David Cameron, dijo desde Corea del Sur -donde asiste a la cumbre del G-20- que aquellos que "rechacen persistentemente el trabajo" deberían perder su derecho al cobro de las 65 libras (105 dólares) semanales que el Estado paga como seguro de desempleo.

El mes pasado, en línea con medidas anunciadas por otros gobiernos europeos endeudados, la coalición de Cameron anunció el mayor ajuste presupuestario desde la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de reducir el déficit récord del país, que incluye recortes de 29.000 millones de dólares en la política social.