En la más absoluta orfandad política, el Procurador General de la Nación, Esteban Righi, presentó ayer su renuncia como jefe de los fiscales del país con una carta dirigida a la presidenta Cristina Fernández, en la que rechazó las acusaciones de Amado Boudou.

Y advirtió que: ‘inexorablemente se demostrará la falsedad de las afirmaciones e imputaciones‘ en su contra. A vuelta de hoja, la presidenta Cristina Fernández resolvió postular al actual titular de la Sindicatura General de la Nación (Sigen) para reemplazarlo.

En noviembre de 2009, el ex ministro de Economía había logrado colocar a Reposo como titular de la Sigen, órgano de control interno del Poder Ejecutivo. En su perfil de Twitter, se autodefine como ‘Síndico General de la Nación, abogado, exgerente de Prestaciones en la Anses, laboralista, veroniquense, peronista K y amante del golf‘.

La dimisión de Righi, quien ejercía el cargo desde el 23 de junio de 2004 propuesto por el ex presidente Néstor Kirchner, se produjo un día después de que Boudou -lo denunciara ante la Justicia.
En el marco del escándalo por la causa Ciccone Calcográfica, Boudou denunció al estudio jurídico fundado por acusándolo de haber recibido un ofrecimiento de sus servicios en 2010 para influenciar sobre jueces y fiscales federales.

Righi, a quien dirigentes políticos, gremiales y judiciales salieron ayer a respaldar por su trayectoria política en el PJ pero también como abogado, defendió su ‘honor‘ y el de su ‘familia‘ (su esposa e hijo continúan a cargo del estudio de abogados) y aunque evitó ‘polemizar‘ con las acusaciones de Boudou, advirtió que ‘se demostrará la falsedad de las afirmaciones e imputaciones con las que se me ha agraviado‘.

‘Lo que corresponde es que cada protagonista explique su comportamiento en el ámbito previsto en el derecho vigente, donde inexorablemente se demostrará la falsedad de las afirmaciones e imputaciones con las que se me ha agraviado‘, señaló el saliente jefe del Ministerio Fiscal.

En ese contexto, Righi señaló que ‘es mi deber no polemizar con relación a hechos que son del dominio público, toda vez que su única consecuencia sería afectar las instituciones republicanas y causar daño a las políticas públicas desarrolladas desde el año 2003 en adelante‘.

Las denuncias de Boudou ante la justicia contra el estudio de Righi, el juez Daniel Rafecas -que investiga al vicepresidente en el caso Ciccone Calcográfica- y contra el titular de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi por presuntos sobornos, generaron fuertes repercusiones en el escenario político.

A los 73 años, Esteban Righi dejó el puesto de Procurador de la peor manera: acusado de supuesto tráfico de influencias nada menos que por el Vicepresidente. Righi tiene una larga trayectoria académica, política y en la función pública: fue con sólo 35 años ministro del Interior en los agitados días del breve gobierno peronista de Héctor J. Cámpora.

A esa cartera política asumió el 25 de mayo de 1973, el mismo día en que se aprobó y se concretó la amnistía para los presos políticos y guerrilleros detenidos desde las dictaduras de Onganía y Lanusse. Fuente: DyN