Después de tres años prófugo, la policía apresó en Mendoza a un hombre que mató a un chico en un accidente de tránsito en el 2000 y que ahora deberá cumplir su condena en la cárcel. Es el tercer caso de un homicida al volante que pagará un castigo con prisión (ver recuadro). El sujeto en cuestión es Néstor Javier Fernández, quien cuenta además con una sentencia anterior por defraudación y ahora también con otra causa judicial por adulteración de documento en la vecina provincia.
Néstor Javier Fernández, de 36 años, fue localizado a partir de las pistas que seguían los policías de Robos y Hurtos, a cargo del comisario Carlos Vallejo, en la investigación de la "Mafia de las 4×4". Según la policía, este sujeto sanjuanino se ocultaba de hace años en Mendoza, y es concubino de una mujer de apellido Hidalgo, investigada en esa causa por el robo de camionetas. Cuando los policías sanjuaninos identificaron a Fernández, saltó el dato que estaba prófugo en San Juan por una condena por homicidio culposo. Fue así que se contactaron con la policía de Mendoza esta última semana y pidieron su detención. Personal de Inteligencia Criminal detuvo a Fernández en el barrio San Martín, en la capital mendocina. Supuestamente encontraron en su poder un documento falso y papeles de vehículos adulterados, de modo que le abrieron una nueva causa penal en esa provincia, según fuentes policiales.
Fernández estaba prófugo en San Juan desde el 2007. Es que desapareció después de que quedó firme la condena en su contra por la muerte de José Eduardo Valderde, de 14 años, en un accidente de tránsito ocurrido el 31 de marzo del 2000. Aquel día, el chico viajaba con su padre en una moto Honda tipo enduro por calle Esteban Echeverría, en Capital. Antes de llegar a calle Santa Fe, apareció Néstor Fernández en una camioneta Ford y giró imprudentemente, cruzándose de carril, con lo que terminó embistiendo a la moto, según la causa judicial. El choque provocó la muerte del chico en el lugar.
Fernández fue procesado y recién en mayo de 2006 fue a juicio por homicidio culposo. La juez Silvia Peña Sansó de Ruíz -del Cuarto Juzgado Correccional- finalmente lo condenó por ese delito a tres años de prisión, con cumplimiento efectivo, y 7 años de inhabilitación para conducir. Resolvieron que vaya la cárcel debido a que ya tenía una condena anterior de 3 años en suspenso en Mendoza por defraudación.
Pese al dictamen judicial, los abogados de Fernández apelaron. En marzo del 2007, el fallo quedó firme, pero cuando la policía fue a buscar a Fernández -para llevarlo a la cárcel- a su casa del barrio Fortabat, Rivadavia, ya se había fugado. Desde entonces estaba prófugo. Ahora, con su detención en Mendoza, se espera que sea trasladado a San Juan en los próximos días y vaya a la cárcel para cumplir su castigo por matar a aquel chico en un accidente ocurrido hace 10 años.
