San Juan, 4 de septiembre.- El interior de la vaca, con sus tres estómagos, es raro. Pero lo más extraño es oír el sonido de su mugido y del movimiento de sus tripas. Eso se puede experimentar al visitar la Vaquinta, el gran atractivo del INTA Expone para los más chicos.
Además de ver las costillas, el esófago y hasta los intestinos y caderas de la vaca, entrando a la representación gigante del animal, los niños pueden aprender cómo funciona todo su sistema digestivo observando videos explicativos proyectados en dos pantallas.
En el video, Vaquinta desde adentro.
