Mide 2,08 metros. Pesa 120 kilos. Calza del 48. En realidad este Junior es un gigante. Pero no sólo de cuerpo es así. De alma y corazón también. Porque el morocho brasileño de 26 años (nació en Salvador Bahía) es un tipo bonachón. Simpático. Conversador (maneja el castellano a la perfección). El central de UPCN San Juan Voley contó sus sensaciones el día después del segundo partido de la serie final por el título de la Liga Argentina de Vóleibol ante Lomas. En la intimidad. En su departamento a pasos del +Cantoni+, donde vive solo.

+Metimos los dos partidos en casa, como queríamos. Ahora hay que seguir en Buenos Aires, pero estamos bien. Yo quiero salir campeón el sábado. No quisiera que la serie se estire. Es cierto, acá es fantástico festejar con tu gente pero si tuviésemos que salir campeones en San Juan tendríamos que esperar hasta el quinto partido. Y eso sería malo para nosotros, que venimos de plena actividad desde agosto del año pasado. Encima, ahí nomás se nos viene el Mundial en Brasil. Ah, también nos perdemos el festejo doble, porque si salimos campeones en Buenos Aires, festejamos allá, pero después acá también (risas)+. Lo dice él, resumiendo el pensamiento de todo el plantel del Gremial.

Cansado (no pasó una buena noche porque todavía le duraba la tensión) y afónico, Junior se quejaba además por un fuerte dolor en su brazo izquierdo. +La verdad no sé por qué me duele tanto. No me golpeé ni algo parecido+, contó. Para este brasileño que se considera un sanjuanino más por todo lo que lleva vivido en esta provincia (+acá es muy tranquilo, no como donde nací, que es una ciudad grandísima y tiene un ritmo increíble+) el partido del sábado puede marcar su cuarta corona consecutiva con UPCN, dado que jugó la cinco finales (igual de Demián González, Garrocq y Gustavo Molina).

+Estoy así (afónico) por todo lo que grité y festejé en el partido. Lo hago cuando la situación lo requiere. Y ésta es una final. Éste es un grupo fantástico que se merece todo. ¿Qué lo compare con los anteriores? Todos son buenos grupos. Tal vez de nivel técnico aquel que ganó el primer título ante Bolívar, en el 2010, haya sacado una pequeña diferencia+.

Confiesa que nunca le gustó vivir en una ciudad grande, por eso es que está bien en San Juan (+aparte siento que la gente me quiere, porque se dan cuenta que yo los quiero a ellos+, tiró). Que está de novio (con Liliana) hace un año y tres meses. Que en UPCN trabaja para salir campeón, porque +se trata de un proyecto sólido en el que uno no piensa otra cosa que en ganar. Además, nos dan todo+.

Y el morocho cerró: +¿Cómo me veo en la madrugada del domingo? Ya lo tengo decidido: yo no tomo alcohol, pero si ganamos el sábado, me tomo todo…