Londres se convirtió ayer en la primera gran ciudad de Europa y del mundo que tendrá como alcalde a un musulmán, una decisión de importancia simbólica tan extraordinaria como cuando Nueva York eligió en 1990 a David Dickins como su primer líder negro.

Cuando en Europa levanta polvaredas el auge de la población musulma, más después de los cruentos atentados en París, Londres, la capital del multiculturalismo, de la City y de las grandes finanzas, con un precio del metro cuadrado por las nubes, eligió como alcalde al candidato laborista Sadiq Khan, hijo de conductor de autobús pakistaní.

La alcaldía de Londres, suprimida en su día por Margaret Thatcher porque era “demasiado de izquierdas” y restaurada por Tony Blair en los noventa con poderes limitados, representa uno de los mandatos democráticos mayores del mundo, más que el de muchos presidentes y primeros ministros. Y aunque no tiene poder en cuestiones de guerra y paz, maneja más de 20.000 millones de euros de presupuesto y responde ante ocho millones y medio de ciudadanos. Después del número 10 de Downing Street, -sede de gobierno del primer ministro británico- se trata del cargo político con mayor visibilidad del país, incluso más que el de ministro de Economía, y una plataforma perfecta para ambiciones mayores como ha demostrado el titular saliente, Boris Johnson.

En medio de un lento recuento de votos la victoria de Khan se consumaba ayer con holgura el escrutinio, según informó la cadena de televisión Sky News.

Sadiq Khan, de 45 años se impuso tras una dura campaña al conservador Zac Goldsmith, cuyo perfil -hijo de un multimillonario y casado con una heredera de la aristocrática familia de origen judía alemán Rotschild- estaba en las antípodas.

Tras el triunfo, Sadiq, manifestó su orgullo de ser ‘londinese, británico y musulmán‘ al tiempo que celebró el hecho de que en la capital británica se pueda adoptar ‘cualquier fe o ninguna‘ y sin embargo, se mantiene el ‘respeto‘ entre los ciudadanos.

Khan, el quinto de ocho hermanos, nació en Londres en 1970, en una familia de origen paquistaní que hacía poco tiempo se había asentado en la capital británica, y se crió en una modesta vivienda de una zona étnicamente mixta en el sur de Londres. Tras cursar estudios primarios en una escuela pública, durante su adolescencia decía que iba a estudiar ciencia, sin embargo, algunos docentes notaron sus buenas aptitudes oratorias y le sugirió que debía inclinarse por estudiar abogacía, título que obtuvo de la Universidad del Norte de Londres en 1994.

El primer ministro Gordon Brown lo nombró ministro de comunidades en 2008 y más tarde se desempeñó como ministro de Transporte, convirtiéndose en el primer ministro musulmán en asistir a las reuniones del gabinete.

‘¡Felicidades Sadiq Khan! ¡Estoy impaciente por trabajar contigo para crear un Londres más justo con todos!‘, escribió el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn. Durante la campaña, los conservadores, y sobre todo el primer ministro David Cameron, trataron de identificar a Khan con los extremistas musulmanes, una estrategia que se volvió en su contra.