Tecnópolis es la palabra de moda en Argentina. Es que llamó tanto la atención, que ya son casi tres millones de personas las que visitaron el lugar. Incluso turistas de países vecinos y europeos. Se trata de una mega-muestra donde se puede interactuar con el futuro, la ciencia, educación, tecnología y el arte. Está ubicado en un predio de 60 hectáreas, en la localidad de Villa Martelli, partido bonaerense de Vicente López, Buenos Aires. La muestra que abrió en julio permanecerá abierta hasta el 27 de noviembre próximo.

Está organizada en función de los cuatro elementos de la naturaleza: agua, aire, fuego y tierra, y un quinto espacio destinado a la relación hombre-imaginación.

Estos +continentes+ evocan a los visitantes diferentes prácticas del pasado, presente y futuro científico argentino. Una línea de tiempo que expresa en distintos carteles los hitos de las conquistas locales en el mundo de la ciencia, acompaña el desarrollo del devenir de la historia.

El parque temático se divide en la siguiente forma:

Tierra: a través de un cubo de 1.400 metros cuadrados se despliegan paseos temáticos.

Agua: está representada por un edificio octaedro, con un témpano que emula a los hielos continentales y reproduce las extremas temperaturas de la Antártida.

Aire: fue armando mediante un edificio piramidal de 18 metros de alto, que contiene siete muestras sobre el desarrollo aeroespacial del país, como "Argentina en el espacio", con maquetas en tamaño real de los satélites SAC-C, SAC-D y Saocom, y Tronador II, el primer lanzador espacial desarrollado en el país, entre las principales.

Fuego: esta simbolizado por un domo o cúpula geodésica de acero y cristal, donde el grupo "Fuerza bruta" representará "Pared de Fuego". Un simulador nuclear muestra a los visitantes el funcionamiento de una central atómica.

Imaginación: tiene desde un cine 3D hasta videojuegos y sofisticados robots.

Así, durante un recorrido por Tecnópolis se puede ver en 3D, sentir el frío de la Antártida, revivir el Big Bang que dio origen al Universo, jugar al metegol con robots simuladores o correr carreras de Fórmula 1 en los simuladores para pilotos profesionales.

Además, como si fuera el túnel del tiempo, se puede incursionar en el mundo de los dinosaurios, siendo arqueólogos por un día, pasar por debajo del esqueleto de estos animales de 116 millones de años y 14 metros de largo, son algunas de las fascinantes propuestas de Tecnópolis para disfrutar y aprender junto a la familia.