Así como en el boxeo las equivalencias marcan y definen los enfrentamientos, en el fútbol de hoy esas equivalencias se ven. Saltan a la vista y se reflejan en marcadores abultados que eximen de mayores comentarios y análisis. Argentina, con un Plan B, que incluyo al sanjuanino Emmanuel Mas como titular, puso en el césped del estadio de Houston todas las diferencias de peso futbolístico que hoy se marcan contra Bolivia al que goleó 7-0 en el primero de los dos amistosos previos al comienzo de las Eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018. Fue casi un paseo de Argentina porque a los 5 minutos de partido empezó a resolver el tema con el primer gol de Ezequiel Lavezzi tras un pase de Agüero y cuando quiso reacomodarse Bolivia, los dirigidos por Martino aceleraron el paso para sentenciar en apenas 8 minutos todo el amistoso. A los 32’ fue Agüero el que resolvió y a los 40’ otra vez el Pocho Lavezzi puso el 3-0 para decir prácticamente que el segundo tiempo estaría de más.
En lo futbolístico, con solamente Sergio Romero y el Kun Agüero como sobrevivientes de la final perdida en julio contra Chile por la Copa América, Argentina levantó las mismas banderas que pregona el Tata Martino desde su filosofía. Mucha dinámica, salida por los laterales, mucho respeto por la pelota y una vocación permanente para ir sobre el arco rival. En este trámite, los valores más destacados estuvieron en las proyecciones de Milton Casco por derecha, el andar de Kranevitter en el medio y las sutilezas de Lamela para manejar la pelota. Con eso le sobró para dominar a voluntad a un improvisado seleccionado de Bolivia que a sus limitaciones, le agregó que Baldivieso llegó al cargo el pasado 27 de agosto. En el complemento, Argentina volvió a ser más de lo mismo. Dueño de la pelota, intentando abrir juego por los costados y buscando verticalidad en todos sus movimientos. Siguió siendo ofensivo y a los 5’ apareció la combinación de Casco para Mas que el sanjuanino no pudo definir en el borde del área chica. Y a los 14’ se asociaron los goleadores de la noche para que el Kun Agüero marcara el cuarto gol argentino. Y claro, la estelaridad de Messi había vendido todo el estadio de Houston en la previa y cuando Martino decidió mandarlo a la cancha, apenas un minuto después de su ingreso, Lio puso el quinto gol de Argentina anotando su primer tanto contra el seleccionado del Altiplano. Ese 5-0 decía todo y quedaban por delante 25 minutos para ver cuán grandes pueden ser las equivalencias. Porque Bolivia cambió medio equipo pero no cambió su fragilidad y sus limitaciones. Argentina con menos estrellas pero con Messi en cancha se limitó a manejar los tiempos, la pelota y la realidad de un partido que fue demasiado dispar. Y a los 29’ Messi le puso el moño a una noche en la que las diferencias se marcaron más que nunca al colocar el 6-0. Faltaba más y a los 38’ Angelito Correa (recién ingresado) puso el 7-0 lapidario en una noche en la que Argentina fue demasiado Argentina contra un Bolivia que fue demasiado Bolivia.
