Un tesoro en miniatura llamado Alex Chien causó sensación en el marco de la quinta función de abono de Mozarteum Argentino filial San Juan que se vivió en el Auditorio Juan Victoria. El sábado pasado, una sala concurrida -pero no colmada- recibió con placer la presencia del pianista que con sólo 11 años de edad hipnotizó a los sanjuaninos con su virtuosismo.

De estricto traje negro, el joven se presentó en la primera parte del concierto acompañado por los más de 70 adolescentes de la Sinfónica Juvenil de California, otra prodigiosa joyita de la velada. En esta oportunidad, el instrumentista ejecutó el Concierto para piano y orquesta de Edvar Grieg junto a la agrupación dirigida por el maestro Leo Eylar.

Por momentos rozando la tragedia, por momentos al borde de la ternura y el romance; con bloques de soberbia cadencia, de carácter intimista y soñador, y también rítmicos; el jovencito deslumbró a la platea que al final de su actuación lo aplaudió de pie. Tanta fue la euforia que Chien, en un golpeado castellano, volvió al escenario por "una pieza más", aunque terminó tocando dos bises, entre ellos una brillante versión con tintes de jazz del Alllegro (Pequeña Serenata Nocturna) de Mozart.

La segunda parte fue para la multitudinaria orquesta que también hechizó al público con la interpretación de la Obertura del Festival de Johannesburgo de Sir Williams Walton, Romeo y Julieta de Sergei Prokofiev y Danzón Nro. 2 de Arturo Márquez. Una noche de pequeñas pero valiosas gemas musicales.