El depósito de un lubricentro de Chimbas fue blanco de un robo tipo hormiga. Fuentes policiales informaron que en el lapso de un mes, delincuentes robaron en al menos tres oportunidades accesorios y otras mercaderías del local por un valor cercano a los 30.000 pesos, tras realizar un boquete en una de las paredes. Ayer la Policía demoró a un sospechoso, pero luego de unas horas fue puesto en libertad por orden judicial.

El último robo trascendió ayer, pero fue descubierto el último lunes en la sucursal del ‘Lubricentro Rivadavia‘, ubicado en una casa de adobe de calle Mendoza 240 Norte, Chimbas. Ese negocio es propiedad de Alfredo Martín y ayer el hombre minimizó el hecho ante la consulta de este diario.

Fuentes ligadas al comercio señalaron que desde hace unas semanas están instalados en un nuevo local en la esquina Sureste de Mendoza y Río Negro, a unos 30 metros del viejo local que ahora funciona como depósito de mercadería que aún resta trasladar, explicaron.

La versión policial señala que aprovechando que en el lubricentro estaban de vacaciones, ladrones realizaron un hueco en una de las paredes de premoldeado de la casa. En las primeras dos ocasiones (no denunciadas), los malvivientes se llevaron algunas de las cosas que allí habían, incluidas unas remeras con el logo del comercio. Pero el tercer ataque, descubierto a principios de esta semana, fue más cuantioso. De hecho, Martín denunció en la Seccional 17ma que entre los tres ataques le robaron alrededor de 30.000 pesos en mercaderías, indicó un jefe policial.

Ayer a las 13.30, tras un llamado al 911, la Policía detuvo a un sospechoso que vestía una remera del lubricentro y que merodeaba el lugar, pero un juez ordenó que lo liberaran porque consideró que no sería uno de los autores, informó la Policía.