Significaba todo un acontecimiento, tanto profesional como personal, para ambos. Y todo resultó a pedir de boca. El viernes pasado, el consagrado director Pedro Ignacio Calderón (80) -que varias veces ha estado al frente de la Sinfónica de la UNSJ- dirigió por primera vez como solista a su hijo, el bandoneonista Esteban Calderón, radicado en San Juan. Fue en el edificio de la Bolsa de Comercio de Capital Federal, junto a la Sinfónica Nacional y ejecutando "Tres tangos’ de Piazzolla, una obra especial, ya que además del valor "per se’, el mismo Astor la interpretó bajo la batuta del Mº Calderón.

"¡Salió todo bien! La obra salió muy bien, yo toqué bien, tranquilo, a los músicos de la orquesta les gustó mucho, así que todos contentos!’, contó a DIARIO DE CUYO desde Buenos Aires, Esteban. "A mi padre también le gustó mi performance, destacó la sonoridad organística que saco del bandoneón’, agregó quien junto a su progenitor repitieron ayer en Mercedes y el domingo 6 de abril lo harán en el barrio La Cárcova. "Es en provincia de Buenos Aires, donde trabaja el padre Pepe, el cura villero gran amigo del Papa Francisco’, comentó el bandoneonista, que dirige la Orquesta Típica San Juan e integra las agrupaciones Alma de bohemio y El Trompezón.

Así quedó realizado "el sueño del pibe’, tal como Esteban había anunciado esta experiencia de "tocar como solista, con la Sinfónica Nacional y con su director estable, que además es mi padre’; a quien describió como "un ejemplo de músico talentoso, genial, incansable’.