Al ritmo de palmadas, María José Quiroga corría hacia la zona blanca, el lugar donde debía saltar para caer en la cama de arena. Y con una sincronización perfecta con la entrenadora, que dejó de golpear sus palmas, la atleta ciega se elevó y cayó casi 3 metros más adelante, en un salto en largo espectacular.

Así, a través de sonidos, los atletas ciegos o disminuidos visuales compitieron en el II Torneo de Atletismo para Discapacitados, que organizó la Municipalidad de la Capital en el Club Puertas Abiertas. Los ciegos que corrieron, en tanto, lo hicieron atados a sus guías, mientras que a la par compitieron discapacitados mentales y motrices, en una jornada de integración entre las escuelas Braille, SARM y Fortabat.

Cerca del banco de salto, la pista de 100 metros fue el escenario para que corrieran a la par ciegos (que usaban chalecos naranja al igual que sus guías) y chicos con otras discapacidades. Y más allá, la actividad concentraba a los que lanzaban la bala.

‘Los alumnos de estas escuelas hacen mucha actividad física, pero no tienen campeonatos en los que puedan mostrarse. Y si bien este es un torneo participativo, les sirve para medirse con chicos de otras escuelas, a la vez que se divierten mucho. Nos fue tan bien el año pasado que decidimos repetirlo ahora y redoblar la apuesta con otro torneo en este segundo semestre, con escuelas de toda la provincia‘, dijo Cecilia Godoy, a cargo de Deportes del municipio capitalino.

Para mitigar el frío de la mañana, tras el acto de apertura hubo chocolate y facturas para los atletas, mientras que luego entraron en calor con gimnasia aeróbica y un juego con globos. Entonces, comenzaron las competencias.

María José (17) ya es una atleta con experiencia y tomó el torneo como parte de su entrenamiento para los Juegos Evita, en los que consiguió medallas de oro, plata y bronce en los últimos tres años. Corrió e hizo salto en largo, acaparando la atención por su talento. ‘Cuando empecé a hacer gimnasia, mi profesor me dijo que tenía capacidad y nunca más dejé de entrenar. Mi objetivo este año es lograr una doble medalla de oro en los Juegos Evita‘, contó María. Otro que anduvo con ganas de mostrarse fue Agustín Alexis Romo (11), quien hacía flamear su pelito blanco debajo de la gorra. ‘Siempre me gustó correr y la verdad que ando fuerte‘, se agrandó el alumno de la Braille, que también se robó los aplausos y las palmadas de felicitaciones.

Cerca del mediodía, con atletas cansados, la ceremonia de premiación dejó a todos con medallas doradas colgando de los cuellos, brazos en alto y padres emocionados hasta las lágrimas.