‘Ya vuelvo, Lila’, le dijo Richard, como siempre que salía de trabajar en la finca donde vivía su mamá, y donde él, empleado municipal, buscaba changas para poder estar cerca de ella y cuidarla. Eran como las 18,50 de ayer. Lo que no imaginó Richard era que una ambulancia que vio pasar una hora después por el frente de su casa mientras parchaba su moto, iba camino a constatar que su mamá ‘Lila’, Alicia Teresita Pereyra (81 años, jubilada), había perdido la vida atropellada en la calle Zapata y la salida del callejón Echegaray, en Las Chacritas, 9 de Julio.
Nadie parecía explicar con precisión por qué Alicia se arregló ayer, alrededor de las 19.30, y se acomodó la cartera al hombro para recorrer por el callejón el kilómetro y medio que la separaba de la calle Zapata. Uno de los 11 hijos que tuvo la mujer, Richard Salas, no descartaba que hubiera estado en esos días en que su cabeza parecía traicionarla. ‘Ella podía hacer todo en la casa, pero a veces se perdía, se le estaba declarando alzheimer’, dijo ayer.
Para la Policía, ese dato explicaba el porqué de una imprudente maniobra atribuida a la mujer: ‘Un testigo afirma que la vio pasar calle Zapata de Este a Oeste y luego volverse. Ahí, un colectivero no la atropelló de milagro, pero no se salvó de la camioneta que venía atrás’, dijo un jefe policial.
Esa camioneta, una Toyota Hilux, era guiada hacia el Norte por Zapata por Carlos Fuentes (20) acompañado de un amigo. El joven, oriundo de Capital, habría dicho que el repentino cruce de la anciana no le dio tiempo a nada.
El caso es investigado por policías de la seccional 31ra al mando del comisario Martín Galván.
