La campaña proselitista que finalizó el viernes, a las 8, podría decirse que fue de baja intensidad en comparación a citas anteriores. Sin debates ni contraposición de propuestas y con poca presencia mediática, entre opositores y oficialistas se desató una puja discursiva por nacionalizar y provincializar la disputa, según la conveniencia de cada uno. Y en materia de revuelos, hubo chispazos entre algunos integrantes del frente con más listas, Compromiso Federal, especialmente entre Mauricio Ibarra y Enrique Conti, dos de los que pujan parejos por quedarse con el traje de candidato para octubre.
Como norma general, con Gioja como la figura de mejor consideración local por lejos, los postulantes opositores intentaron nacionalizar la campaña, con críticas a la posibilidad de una nueva reelección de la presidenta Cristina Fernández. Y optaron por el mayor contacto posible con el electorado, con caminatas y visitas a los distintos departamentos. Incluso los postulantes de las 5 listas de Compromiso Federal, salieron al menos una vez a recorrer los barrios junto al senador Roberto Basualdo. El dirigente, quien al comienzo de la campaña había dicho que sólo iba a acompañar a Fabián Martín, el representante del basualdismo puro, y que generó la molestia en el resto de las listas, al final se dio tiempo para salir con todos.
Más allá de los pedidos insistentes de algunos candidatos, como en el caso de la cruzadista Nancy Avelín, que reclamaba la necesidad de hacer debates para contraponer los pensamientos de unos y otros, ese tipo de exposición de ideas no se dio. La excepción fue una mesa de discusión entre los postulantes jóvenes que organizó la Federación Universitaria en el salón de actos de la Facultad de Sociales y un intercambio de propuestas con algunas chicanas entre los 5 representantes del Frente Compromiso Federal, en Radio Sarmiento, por citar los pocos ejemplos.
Entre los matices que tuvo esta etapa, el oficialismo aprovechó la llegada de funcionarios nacionales, como el vicepresidente Amado Boudou, para dar respaldo a la lista encabezada por Daniel Tomas, y el propio gobernador Gioja se hizo tiempo para encabezar actos partidarios en los departamentos para respaldar a sus postulantes.
En la oposición también hubo respaldos de figuras nacionales, como en el caso de Cáceres, que contó con la visita del jefe del Gobierno porteño, Mauricio Macri, o el radical Hugo Domínguez, que trajo al senador Ernesto Sanz, uno de los presidenciables de esa fuerza.
Los roces se dieron, principalmente, entre Enrique Conti y Mauricio Ibarra. El primero acusó el rawsino de haber colaborado con el oficialismo en una votación en la Cámara baja por el acuerdo con Irán, mientras que éste le respondió que por su edad tenía un problema de disociación.
Otro caso fue el de Eduardo Cáceres, quien tuvo la idea de convocar a una misa para finalizar su agenda, pero que no cayó bien en el Arzobispado, según fuentes del sector. Se molestaron porque sin avisar aprovechó la gran presencia de fieles por la recordación de San Cayetano.
Lo que sí, la mayoría de los aspirantes usó activamente las redes sociales. Incluso, aprovecharon que no está alcanzadas por la ley electoral, para seguir con los mensajes más allá de la veda.
