�Para generar conciencia sobre las consecuencias del tabaquismo, Sofía Nievas Romano, conjuntamente con la Federación Argentina de Cardiología, llevó a cabo una campaña para medir el nivel de monóxido de carbono en los pulmones en personas fumadoras. La campaña duró una semana y se realizó en la peatonal céntrica.
De esta campaña participaron 600 personas (400 fumadores y 200 no fumadores expuestos en su casa o trabajo al humo de cigarrillo). De los 400 fumadores, el 40% fueron mujeres, y el 25% de ellas menores de 30 años.
A cada uno de los participantes se le realizó una cooximetría, es decir la medición pulmonar de monóxido de carbono a través del uso de una pipeta en el aire espirado mediante una pipeta, lo cual no implica medición de función pulmonar. Del total de fumadores, 1 de cada 4 reveló un alto nivel de monóxido de carbono en su organismo. A su vez, una parte de los 200 no fumadores tuvieron niveles equivalentes a los de un fumador de pocos cigarrillos por día a pesar de no haber fumado nunca, por estar expuestos al humo de tabaco ambiental tanto en su trabajo como en sus hogares. Uno de ellos fue un niño de tan sólo 10 años.
El 95% de los participantes de esta campaña, dijo que intentó dejar de fumar, pero que recayó.
‘Lo importante de estas campañas es que a través de ellas la gente sepa que hay diferentes tratamientos para dejar de fumar, incluso sin tomar medicación. Lo que sucede es que aún el tabaquismo no se considera una enfermedad, y son pocos los que consultan’, dijo Nievas.