La postal despertó indignación en vecinos de 9 de Julio. La semana pasada, en paredes de particulares, kioscos, instalaciones municipales y hasta en una gruta que hizo una empresa privada, se encontraron con pintadas de color negro que dicen Susana Altamirano 2015. La mujer fue denunciada y ahora un juez debe decidir si colocarle una multa y/o mandar arrestarla.
El enojo llegó rápidamente a la Comisaría del departamento a través de una denuncia de un hombre que sufrió los efectos del aerosol en el portón de su propia casa. La mujer es concejal del PJ, se justificó y le dijo a este diario que "yo no las hice", aunque prometió que saldrá a repintar los lugares afectados.
Un vecino de apellido Tapia, al que le pintaron el portón, puso el grito en el cielo y presentó una denuncia en la Policía. La misma está ahora en manos del juez de Paz, Juan Carlos Noguera, que piensa llamar a la edil a que haga su descargo y después decidir si le cabe alguna sanción.
El Código de Faltas tipifica a las pintadas ilegales en lugares públicos y privados (hay algunas que se autorizan, como murales, para embellecer un lugar) como una contravención que conlleva un castigo de 5.000 pesos y/o arresto de hasta 15 días.
En su defensa, Altamirano apuntó indirectamente a sus colaboradores al contar que "a veces los chicos, que son jóvenes, pintan". Incluso, a título de queja y justificación, aseguró que "lo hace todo el mundo, lo que pasa es que como uno es político…".
La concejal que quedó en el ojo de la tormenta afirmó que saldará la cuestión. Aseguró que hablará con los nuevejulinos que son víctimas de la situación y que +voy a mandar un pintor para que arregle todo".
Las pintadas son una histórica costumbre y proliferan en época de campaña de la mano de un batallón de candidatos, aunque muy pocos casos han llegado a la Justicia contravencional.La otra modalidad es la de las pegatinas indiscriminadas.
