Durante los últimos años, el tema de la calidad de la educación se ha encontrado en el centro del debate.
La Unesco plantea que un sistema educativo de calidad implica elementos como: obligatoriedad, gratuidad, equidad, condiciones fundamentales para asegurar el derecho a la educación La equidad se focaliza por cuanto es esencial de una educación de calidad, tanto en el acceso como recursos, procesos y resultados.
Ya nadie niega que el desafío que define al sistema educativo actual, es la calidad. El sistema de evaluación internacional PISA que mide el desempeño de los alumnos en matemática, ciencias y lectura, determinó que Argentina ocupa el puesto 58 entre los 65 países participantes. Al mismo tiempo se reconoce que no basta con diseñar medidas generales de política educativa siempre, contemplando una mayor inversión. Se requiere una estrategia complementaria que tome la escuela como generadora del cambio para lograr mayores aprendizajes
La ley de Educación Nacional es muy buena, el gran problema es que no se aplica, no se cumple en su totalidad.
La educación es para la sociedad una fuerza vital para avanzar, crecer y desarrollar las generaciones vinideras. Para ello, es necesario lograr igualdad y combatir la exclusión. Hay razones fundamentales como el hecho que en este momento la desigualdad no es solamente consecuencia de las diferencias socioeconómicas, que son externas a la escuela misma. Los resultados pueden observarse en la calidad de los aprendizajes.
La escuela de calidad es la que promueve el progreso de sus alumnos en una amplia gama de logros intelectuales, sociales, morales y emocionales teniendo en cuenta su nivel socioeconómico, su medio familiar y sus aprendizajes previos. La calidad se demuestra maximizando la capacidad de las escuelas para alcanzar los resultados. La escuela sola tendría dificultades para mejorar la calidad de la educación porque las medidas generales de política educativa no son suficientes y reclama urgencia. Sabemos que en la era del conocimiento, los alumnos y docentes todavía no se acercan en forma masiva a las nuevas tecnologías de la información y comunicación.
La calidad educativa indica mucho más que la mediación de los resultados de los alumnos, engloba también condiciones salariales de los docentes, su perfil profesional, los niveles de inversión, las condiciones de infraestructura y equipamiento, los logros de los aprendizajes en otras habilidades como artísticas, deportivas, científicas y culturales.
Algunos investigadores afirman que aportar dinero al sistema no es suficiente, es mucho más importante mejorar los procesos que consuman esos recursos y realizar una inversión inteligente. No hay soluciones mágicas, ni sencillas. Los indicadores de matrícula, cobertura, deserción y repitencia tradicionales utilizados para medir los resultados del sistema educativo, se consideran insuficientes
La instrumentación de los sistemas de evaluación está asociada fundamentalmente, a un creciente interés por los resultados de la calidad de la educación. Así se conoce si los estudiantes realmente están adquiriendo los conocimientos, competencias, actitudes y valores necesarios para desempeñarse con éxito en la sociedad y convivir armónicamente en comunidad.
Es imperativo que la educación sea de igual calidad para todos. En esto reside el mayor desafío
(*) Licenciada en Letras, escritora y productora de Botica Educativa-LV5 Radio Sarmiento.
