Impactó llegar a la plaza de Media Agua y ver cómo la gente, de todas las edades, salía de la sombra de los árboles para mirar y admirar a los ciclistas y sus máquinas. Los menos tímidos se acercaban y hacían alguna pregunta, otros consultaban a los periodistas cuando terminaban sus notas, sobre el nombre del entrevistado.

Llevar la carrera a Sarmiento fue un golazo. El espectáculo que dieron los ciclistas se vio realzado con el espectáculo aparte que dio con su, sola presencia lo gente.

Un cordón humano siguió la salida hacía el este buscando uno de los Cochaguales, lo mismo ocurrió en Punta del Médano donde el barrio entero se ubicó en la banquina. Hubo mucho público en el enlace de las rutas 40 y 319, pero lo observado en Los Berros fue muy bueno, porque no sólo estaban los habitantes de aquel lugar, sino que también llegaron muchos de Divisadero y Pedernal. Es que había carrera de ciclismo federado después de casi tres décadas y muchos que tuvieron la oportunidad de ver coronarse a Eduardo Walter Trillini se acercaron a la vera del camino, tal vez sin saber que en ese pelotón viajaban dos hijos del excepcional ciclista de Bella Vista (Walter y Sebastian). Para los más chicos fue una experiencia única sentir pasar raudamente al pelotón y detrás suyo la caravana de medio centenar de vehículos que los acompañaban.

Por lo visto ayer, la Vuelta a Sarmiento, anunciada para el año próximo es ya una realidad.