Una primer consulta con la nutricionista fue suficiente para que Fabricio Ferrero detectara algunas falencias tecnológicas en la atención profesional: interminables anotaciones en papeles tomadas a mano, las fichas médicas como las de antaño, las largas impresiones de las dietas a seguir. Un poco como paciente, un poco como conocedor de la importancia del Marketing, de inmediato pensó en qué diferente sería todo, en un formato más moderno. Y ahí fue que empezó a diseñar en su cabeza lo que sería una solución definitiva al problema que, luego de varias preguntas en foros de Internet de este sector médico, pudo corroborar es compartido por buena parte de las profesionales del mundo.
Claro que necesitó más de dos años de trabajo, investigación, el asesoramiento de una nutricionista de confianza y muchas pruebas para tener la certeza de que su diagnóstico no estaba errado. A esta altura de las circunstancias y justo el día en que relanzó su página web destinada a estas profesionales y a sus clientes, sabe a ciencia cierta que enPeso.com es una buena herramienta. La mejor prueba: ya está en marcha en 15 países. Peor no es todo. Hay 1000 pacientes que utilizan su aplicación -que puede bajarse con Android en celulares y tablets- para obtener un turno con su dietóloga por ejemplo y más de 400 profesionales que aprovechan este software para chatear con quienes les consultan, llevar estadísticas y datos antropométricos de cada persona cómo así también detalles de los kilos perdidos, entre otros servicios.
Si bien este último proyecto comenzó a soñarse en un consultorio, Fabricio ya había dado con éxito otros pasos en el ámbito de la informática y las redes sociales. Eso sí, jamás se fue de San Juan.
Habrá tenido 18-19 años cuando hizo su primera incursión comercial en la red. Sin mayores conocimientos, luego cursó 3 años la carrera de Marketing pero abandonó, empezó a vender libros electrónicos en la red. "Era material de 10-15 páginas que yo mismo escribía: tutoriales sobre cómo vender en Internet, Marketing on line, cómo conseguir clientes de manera virtual y convencerlos de la necesidad del producto, entre otros temas. Me parecía algo muy divertido”, dice el emprendedor que en tan solo 6 meses, mientras duró su negocio, vendió alrededor de 40 libros.
Vale aclarar que cerró este negocio porque abrió otro: un servicio de transfers para turistas ingleses, holandeses y franceses en el aeropuerto internacional de Málaga en España, eso sí, sin moverse de San Juan.
"Me asocié a una empresa de taxis, hice una plataforma para recibir pedidos y así se hizo el círculo entre la necesidad de los turistas y el trabajo de los choferes. Yo solo cobraba una comisión por viaje, que en algún momento, llegó a ser más rentable que el sueldo de mi papá”, detalla el joven -casi treintañero- que finalmente le vendió su segunda empresa a un amigo radicado en España.
Claro que mientras cobraba en dólares y euros, seguía proyectando. Por ejemplo fundó la Red Social de Rotaract -llamada Interact para la comunicación entre los jóvenes de hasta 30 años, miembros del Rotary Internacional- lo que le valió que lo contactaran para ser parte del desarrollo de Coppermine Photo Gallery (el software de código abierto más popular a nivel mundial -fue descargado más de 6 millones de veces- para crear una galería de fotos o archivos en línea) o para administrar las Redes Sociales para Sony Pictures Television International (con sus canales Animax, AXN y Sony Entertainment Television) y para Hachette Book Group que, entre otras maneja la comunidad oficial de la película "Crepúsculo la saga: Eclipse) o la comunidad oficial del escritor norteamericano James Patterson, entre otros.
Todo ese bagaje y experiencias, pronto le permitieron animarse a crear su propia empresa de Social Media y Redes Sociales y de la mano de ella, hacer nacer su producto más reciente. "En enPeso.com todo funciona en lo que llamamos la nube: nada está instalado en una única computadora sino que se puede abrir y consultar la información en el consultorio en casa, en la clínica o en donde fuera. Mientras que los pacientes lo pueden llevar en su celular o en su tablet. Es una herramienta novedosa que tiene varias funciones: para las profesionales conseguir clientes y fidelizarlos pero además hacer más eficiente el trabajo, ya que con el software no sólo puede tener cargados todos los datos personales de cada paciente, sino además puede hacer su página web, mandarle la dieta por mail, tener sus propias estadísticas de los kilos que bajaron sus pacientes, tener tablas con gráficos sobre la evolución del tratamiento de cada persona para entregarles al finalizar la consulta a modo de informe, entre muchas otras. Mientras que los pacientes pueden chatear con la profesional y no tener que esperar a los próximos 15 días a tener una nueva consulta o pueden hacer una pregunta sobre si comer algo o no y tener una respuesta inmediata en vez de cortar la dieta, ver su plan nutricional día por día, comida por comida, saber cuándo es la próxima visita, calificar si su conducta alimentaria del día fue buena, mala o regular, etc, etc”, ejemplifica.
Fabricio reconoce que él no tiene conocimientos informáticos. Solo lo básico. Por eso no puede trabajar solo. En su equipo hay un programador peruano, un diseñador gráfico de bahía blanca y un diseñador web de India. "Fundamentalmente hablamos con nutricionistas de distintos países y contamos con el asesoramiento de la licenciada en Nutrición, María Paula Lescano. Ella nos ayudó muchísimo para ir mejorando los parámetros que incluimos en el sistema que, vale aclarar, mantiene el secreto profesional ya que lo que se carga solo puede ser visualizado por la nutricionista que lo hizo”, explica sobre un software que tiene adaptados los idiomas e ideolectos (por ejemplo en Chile no se hace media mañana o colación, sino que a esa comida se le llama once). Quizás por esta razón y por los resultados en el consultorio, ya hay 400 nutricionistas de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Perú, Bolivia, Venezuela, El Salvador, España, México, Estados Unidos, Nicaragua y República Dominicana que ya utilizan el sistema. Y 1000 pacientes que siguen sus dietas on-line.
