El escultor Antonio Oriana dio cuerpo y alma al primer monumento de cuerpo entero del escritor Jorge Luis Borges, que será emplazado el próximo viernes 14 de junio a las 13 frente a la Biblioteca Nacional, en el 27 aniversario de su muerte.
La pieza patinada en símil bronce, de casi 800 kilos y 1,60 metros de alto, muestra al autor de El Aleph sentado en un banco de plaza, junto a sus libros y aferrado a su famoso bastón, que Oriana esculpió tramo a tramo a lo largo un año y medio, en su taller vivienda de Parque Patricios.
‘Siempre me gustó Borges, no es que haya leído todas sus obras, pero es un personaje muy especial. Estudié muchas fotos de él y tiene expresiones que le cambian al segundo, los ojos, la nariz, la boca. Acá está un poco idealizado”, asegura Oriana a la agencia de noticias Télam, en una visita a su taller escultórico.
Un largo pasillo, paredes descascaradas y dos perritos que ladran acompañan el ingreso hasta el taller del escultor, donde conmueve la escultura de una bailarina sentada, bustos de Néstor Kirchner, de Raúl Alfonsín y Leonardo Da Vinci, los elementos para moldear -cinceles, martillos, gubias-, y una radio que suena de fondo.
“Recorrí en imágenes toda su vida y en un momento, de tanto mirar, se te hace un personaje familiar. Hago una maqueta chiquita -es como su hijito- y recién ahí paso a la escala monumental”, resume Oriana (1931).
Oriana hizo el monumento al pintor Benito Quinquela Martin, que se erige en La Boca, al poeta y compositor Homero Manzi, a la médica y política Alicia Moreau de Justo, al bandoneonista Astor Piazzolla y hasta al boxeador Ringo Bonavena y dos jugadores de Huracán, el club de su barrio pero no el de sus amores, que es Boca Juniors.
La escultura de Borges está realizada en molde de yeso relleno de cemento, arena y estructura de hierro, y estará apoyada sobre un pie de hormigón bruto a medio metro del césped, enclavado a más de veinte centímetros de la superficie.
Oriana confiesa que “en el año 70 estaba realizando una escultura a tamaño real de Borges y además tenía un taller gráfico. Un día, vienen dos gremialistas a encargar un almanaque de Perón”. ‘Me dicen que haga una escultura de Perón así que empecé a trabajar en la cabeza de Perón. En un momento la quiero girar y se me cae encima, yo me caigo para atrás, justo encima de la escultura de Borges, que se hizo pedazos”, cuenta el artista.
La Biblioteca Nacional, ubicada en el barrio porteño de Recoleta, es el lugar elegido para emplazar el monumento en homenaje a Borges (1899-1986), quien ejerció la función de director de la institución por 17 años -de 1955 a 1973-.
