A pesar que el Gobierno sospecha que está involucrada en el escándalo de las expropiaciones, la jueza Rosalba Marún de Sobelvio aspira a subir un peldaño más en su carrera judicial. Es que la titular del Primer Juzgado Civil se presentó al concurso para ocupar alguno de los 2 cargos que quedaron vacantes en la Cámara Civil. Pese a ese deseo, hay una denuncia que apunta a la magistrada y que en el caso de que el fiscal Carlos Rodríguez pida su investigación, se abrirá el camino que puede culminar hasta con su destitución, tras lo cual se le quitarían los fueros para ser sometida a proceso. De todas formas, hasta que no haya una sentencia penal que la inhabilite a ocupar cargos públicos, puede lograr el ascenso porque la resguarda el principio de inocencia, dijeron fuentes judiciales.

Aunque no la citó con nombre y apellido en la denuncia, la Fiscalía de Estado puso la lupa sobre su juzgado, en el que se perdieron 3 expedientes de expropiaciones que luego se concentraron de manera indebida, y sobre la misma jueza, ya que hizo lugar a “una demanda y un reclamo que no se corresponde con el objeto demandado”, según el escrito.

Ayer se cerró el plazo que fijó el Consejo de la Magistratura para cubrir 6 cargos de juez (2 en el fuero Civil, 2 en el Penal, 1 en el Comercial y 1 en el de Menores) y 1 de fiscal correccional. Según las fuentes, se anotaron más de 130 interesados y además de Marún de Sobelvio, se presentaron 15 magistrados y una serie de reconocidos abogados (ver aparte). Las vacantes se generaron porque los funcionarios se acogieron a la jubilación del 82% móvil. Así se produjeron dos renuncias en la Cámara Civil, una en la Sala I y otra en la III. Para esos puestos se anotaron los jueces civiles Carlos Macchi, Abel Soria Vega, Daniel Olivares Yapur, María Elena Videla y Elena de la Torre; los de Familia, María Estela Tejada y Gustavo Almirón; los de Paz, Alejandra Dománico y Víctor Bazán, y el laboral, Miguel Licciardi. Para la Cámara Penal se inscribió el juez de instrucción José Vega, los correccionales Eduardo Gil, Silvia Peña y Mónica Lucero, y el de Paz, Pedro Rizo.