“Ya no tienen excusas para llegar al colegio sin una sonrisa radiante”, dijo Sonia de Rau, la mamá de un alumno del Colegio San Francisco que ganó cerca de 14.000 pastas dentales, más de 9.000 enjuagues bucales y unos 6.000 cepillos de dientes. La sanjuanina participó de un concurso que organizó la empresa Colgate en todo el país y obtuvo el primer premio. De esta forma benefició con estos productos a los 1.200 alumnos, entre primaria y secundaria, que tiene esta institución. El premio fue repartido entre los chicos y se calcula que llevaron productos para un año por alumno.

No es habitual que participe en este tipo de concursos y mucho menos si son por Internet. Sin embargo, algo la llevó a que se inscribiera. “No sé si fue el destino o pura casualidad. Es que aunque soy descreída de estos concursos decidí anotarme”, dijo la mujer y contó que esta sorpresa comenzó a principio de septiembre cuando fue de compras a un supermercado céntrico.

“Fui al súper y vi un afiche que decía del concurso. Mi hijo me insistió y entramos a la web. Cuando empecé a llenar el formulario, me preguntaban por una escuela a la que quisiera ayudar y pensé en el colegio donde mi hijo cursa el 2do año de la secundaria”, dijo la mamá que no pudo disimular la alegría al contar la noticia. La mujer aseguró que uno de sus hijos hace unos 10 años que es alumno de esta institución y por eso pensó en ella, a la hora de ayudar. El otro hijo de Sonia cursó la primaria en esta escuela.

El concurso, que se hizo por el mes de la salud bucal, consistía en cargar los códigos de barra de productos de esta marca. La mujer participó con una pasta dental y un enjuague bucal. Y, cuando casi se estaba olvidando de que era participante, un llamado la dejó boquiabierta. “Atiendo el teléfono y me dicen que había sido sorteada a nivel nacional. No lo podía creer y ahí nomás llamé a la escuela, para que estuvieran al tanto. No fuera a ser que la directora dijera que ella no había participado y perdiéramos el premio”, contó entre risas y dijo que cuando llegó el camión no se imaginaban que el premio era tan grande. Contó que hasta los porteros ayudaron a bajar cajas y que los docentes y todos los trabajadores de la escuela también recibieron algunos productos. “Estamos todos felices, hasta los papás, porque con esto ahorrarán algo de dinero”, agregó.