Durante una marcha organizada por organismos de derechos humanos y con la participación de víctimas de delitos de lesa humanidad, pidieron ayer un Jury de enjuiciamiento contra los jueces federales Leopoldo Rago Gallo y Miguel Gálvez, al considerarlos con responsabilidad en la fuga de los represores Jorge Olivera y Gustavo De Marchi, ocurrida una semana atrás.
Una 200 personas, según la Policía, y 500, según cálculos de los organizadores, recorrieron las calles céntricas y culminaron frente al edificio del Juzgado Federal de calle Entre Ríos, donde terminaron arrojando huevos y mancharon con pintura la vereda, aunque no hubo incidentes violentos.
Entre otros, participaron la jueza y abogada querellante Margarita Camus, su hermano Eloy y el hijo de éste último, que es el líder de Kolina en la provincia y candidato a diputado nacional suplente por el Frente para la Victoria.
Con pancartas, cánticos contra los jueces federales y hasta con la participación de una murga, mezclados con las víctimas que declararon en el megajuicio, la columna terminó su recorrido en las puertas del Juzgado Federal. Allí, Víctor Carvajal, pidió que “se sancione a los responsables de tamaña mancha a la Justicia”.
En Buenos Aires, los ministros de Defensa, Agustín Rossi, y de Justicia, Julio Alak, anunciaron en conferencia de prensa el congelamiento de un fideicomiso armado por Olivera, uno de los represores que se escapó, ante la sospecha de que podría ser fuente de financiamiento para prófugos de la Justicia.
