La mañana parecía terminar con el mejor de los resultados para una particular pareja de ladrones: una chica de 14 años manejando una moto robada, acompañada de un cómplice de 19 que se encargó de perpetrar dos robo al hilo: el arrebato de una cartera a una mujer de 60 años en Maipú y Santiago del Estero, y otro a una abogada de 46 años en la misma Maipú, pero metros al Oeste de Tucumán, Capital. Hasta ahí todo marchó bien, pero cerca del mediodía las cosas se complicaron luego del último golpe: cuando pretendían huir en contramano por Tucumán al Norte, chocaron con una camioneta Ford Ranger de la Anses y fue el fin: en el asfalto quedaron las carteras, la moto Honda 110 cc robada el lunes en Santa Lucía y su conductora, con fracturas en su tibia y peroné de la pierna izquierda, dijeron fuentes policiales.
El que sí pudo escapar fue su cómplice, identificado en la Policía como Braian Andrés Guevara, un joven de 19 años con múltiples antecedentes que ya el 21 de mayo de 2010 había estado a punto de morir acuchillado en el frustrado asalto perpetrado con otro sujeto a un carnicero. Aquella noche, ambos llegaron armados con revólveres a una carnicería del barrio Santo Domingo, Chimbas, pero el dueño y un familiar los enfrentaron con cuchillos (los sospechosos no dispararon) y Guevara se llevó la peor parte: recibió dos puntazos en la pierna derecha y otro en la espalda, precisaron voceros policiales.
Ayer, Guevara alcanzó a escapar por Tucumán al Norte perseguido un tramo por colaboradores de la abogada asaltada, identificada como Viviana Gutiérrez (dijeron que trabaja en la Dirección de la Mujer), pero luego de girar por Chile y retomar por General Acha al Norte, se perdió de vista.
Fue entonces que los policías del Comando Radioeléctrico al mando de los oficiales Julio Aballay y José Nagle, enfocaron su mirada en la escuela primaria Fray Justo Santa María de Oro, ubicada en General Acha al Norte de Chile.
Luego de rodear el establecimiento, empezaron a revisar y encontraron al sospechoso oculto en un baño.
