Eran las 20.30 del viernes 19 de junio y José Luis Gioja recibió un llamado desde Capital Federal. Del otro lado del teléfono había un experimentado operador kirchnerista quien le pedía, en buen tono, que incluyera a dos "personas del proyecto" en las listas de diputados nacionales y Parlamentarios del Mercosur por San Juan. Pero en Casa de Gobierno tenían otra idea, la misma que vienen trayendo desde 2003: no dejar que nadie se les meta en la conformación de candidaturas. Y así fue. Una vez cerrada la negociación con Buenos Aires, rápidamente el PJ sanjuanino comunicó por todos los medios de la provincia la lista de candidatos que, como ya se sabe, no incluyó los nombres de las "personas del proyecto" que proponía el interlocutor capitalino. En definitiva, en San Juan Cristina no pudo interferir en el armado a pesar de las operaciones políticas que surgieron desde muy temprano el mismo viernes, con interlocutores experimentados y "amigos" de los enemigos del giojismo. Lo ocurrido ese viernes es sólo una muestra más de lo que viene pasando últimamente entre el kirchnerismo y el peronismo. Y una demostración de lo que puede pasar.
No es San Juan la única provincia en la que el kirchnerismo ha intentado manejar los nombres de las candidaturas a diputados nacionales o senadores. Tampoco es la primera vez que ocurre. Y hasta es lógico que así pase, mucho más en ésta elección donde los hombres de Cristina Fernández pretenden copar el Congreso de la Nación, sitio de privilegio para ejercer poder sobre el poder. Como prueba, entre otros casos, está la lista de candidatos a diputados nacionales por Capital Federal: Axel Kicillof encabeza, lo sigue Nilda Garré y más atrás está Andrés "Cuervo" Larroque. Más kirchnerismo, imposible. Según varios medios especializados en política, esos nombres ya están preparando la conformación de un sub bloque que pueda comandar Zaninni desde el Senado. Todo para contrarrestar el accionar de los "peronistas puros" como el mismísimo José Luis Gioja, entre otros históricos. Claro, todo si es que el sanjuanino logra hacerse de una banca. Y, por supuesto, haciendo la misma salvedad para los K de Capital Federal. En definitiva, lo anterior no es más que la natural lucha subterránea de poder que ocurre desde hace mucho tiempo, aunque ahora un poco más visible. En esa guerra el kirchnerismo ha podido controlar la expansión de poder del peronismo, pero por cómo se está dando ésta elección, parece que será ahora el peronismo el limitante de poder del kirchnerismo. La taba se está dando vuelta. ¿Por qué? De ganar la elección será Daniel Scioli la cabeza, no un kirchnerista. Y tiene memoria, esa que no le hará olvidar que el principal escollo para su postulación lo pusieron los que se agrupan al lado de Zannini.
En este contexto el peronismo sanjuanino, a diferencia de otros distritos, ha sabido sacarse de encima esas pretensiones, y ha ocurrido así gracias a dos realidades: primero, nunca un legislador sanjuanino ha votado al revés de las pretensiones nacionales, todo lo contrario, si hasta un opositor como Mauricio Ibarra cuando le tocó sentarse en el Congreso apoyó al oficialismo como le pidieron desde San Juan. Y la segunda razón se afirma en las holgadas elecciones que ha tenido el sanjuanino en su territorio. Nadie se anima a cuestionar a un gobernador peronista con un 70 por ciento de aceptación popular, está claro. El peronismo devora dirigentes, pero respeta y se alinea detrás de los que tienen votos.
Los pedidos nacionales
Ese viernes, en la llamada que recibió Gioja, el kirchnerismo pidió que Graciana Peñafort fuese candidata a diputada nacional en segundo término y que el amigo personal de Ruperto Godoy, Oscar Gambetta, fuera el primero en la lista de Parlamentarios del Mercosur. Los pedidos fueron en buen clima, pero muy firmes. Gioja ya había recibido un llamado esa semana de Casa Rosada, pero no alcanzó a atenderlo. Y esa incomunicación le vino muy bien. Le permitió llevar toda la definición a las últimas horas del viernes cuando ya había decidido candidatearse, cuestión que hasta la mañana de ese mismo día, según dos de sus colaboradores más estrechos, no había definido. No se sabe, o al menos este periodista no alcanzó a conocer, cómo hizo o cuál fue el argumento que usó el Gobernador para zafar del pedido nacional, aunque se advierte que fue una maniobra que dejó contentos a todos, incluso al operador político con oficina en la Casa Rosada, el que se quedó sin respuesta positiva.
Como este diario ya publicó varias veces, el objetivo de Gioja no es apoltronarse cuatro años en una banca del Congreso, si no, ir creciendo en la estructura interna del sciolismo. En un Congreso de luchas internas entre kirchneristas y peronistas, surge un escenario de necesidades mutuas para el sanjuanino y el bonaerense: Gioja necesitará de Scioli para crecer y, a su vez, el candidato a Presidente se asegura en "el Flaco" un hombre fiel para contener las arremetidas K. Hay quienes arriesgan que Gioja puede ser autoridad en la Cámara de Diputados de la Nación y no es una locura, todo dependerá de cómo logre Scioli negociar con el kirchnerismo más puro, el que ve a Gioja y otros gobernadores como enemigos. En definitiva de vencer Scioli, se vienen cuatro años de mucha noticia política.
