La llamada muerte silenciosa por intoxicación con monóxido de carbono cobró su primera víctima fatal de la temporada. Fue una joven verdulera de Albardón que el jueves por la noche dejó encendido el horno de su cocina y un brasero y se fue a dormir en compañía de su pareja. Como no fueron vistos durante toda la mañana de ayer, un familiar llamó a la puerta de la casa en horas de la tarde y, al notar que no respondían, entró a la fuerza por el fondo. Ella estaba muerta sobre la cama y su concubino aún respiraba por lo que fue auxiliado y más tarde internado con un cuadro de intoxicación.

La tragedia costó la vida de Yamila Noemí López (28), informaron los policías de la Seccional 18va. El que se salvó fue Sebastián Néstor Quiroga (32), quien anoche permanecía internado y fuera de peligro, dijeron. Hace 10 años que ambos estaban en pareja, no tenían hijos y vivían en una casa de la calle Suipacha en Villa Alcira, Albardón. Ellos son comerciantes, tienen una verdulería en el barrio Santa Barbara y otra en Villa Ampakama en el mismo departamento.

Yamila y Sebastián supuestamente prepararon y cenaron pizza la noche del jueves y después se acostaron a dormir. ‘Parece que dejaron prendido el horno de la cocina o se olvidaron de apagarlo’, explicó David, un hermano de Sebastián. Además, habían dejado un brasero encendido dentro de la casa.

Ninguno percibió el peligro. ‘Alcancé a hablar un poco con mi hermano. Él recuerda que vio a su mujer vomitando y que trató de llamar desde su celular, pero no se acuerda más’, relató David. Evidentemente, la brasa y la hornalla del horno consumieron lentamente el oxígeno y el monóxido de carbono empezó a intoxicar a la pareja que descansaba.

A los hermanos de Sebastián les extrañó que la pareja no abriera las verdulerías. Además, su camioneta estaba en la entrada de la casa, lo que era señal que no habían salido. A las 16 de ayer, Fabio Quiroga tocó la puerta. Y como su hermano ni su cuñada atendían, rompió una puerta trasera y ahí se encontró con el espantoso cuadro.