El técnico, Rinus Michels, no sólo revolucionó el fútbol con la selección holandesa del Mundial de 1974, también lo hizo fuera de la cancha. Es que se trató del primer caso de un plantel que tuvo libertad para mantener relaciones sexuales con sus parejas. El propio Johan Cruyff algunas vez contó que "eso nos mantuvo siempre tranquilos y contentos".
Del lado opuesto se encontró el DT de Brasil, Felipe Scolari, quien les prohibió cualquier contacto carnal a sus dirigidos. Por eso es emblemática la "solicitud" de Romario para poder ingresar una muñeca inflable a la concentración.
En el Mundial pasado, el entrenador italiano, Marcelo Lippi, les dio vía libre a sus jugadores y los resultados lo terminaron avalando pues salieron campeones del mundo. Aunque en 1990 la historia tana fue más bien de escándalo cuando el delantero Gianluca Vialli se escapó de la concentración para "encontrarse" con una vedette famosa del momento.
La discusión es y será eterna. De hecho el presidente de la FIFA en 1966, sir Stanley Rous, opinó entonces que "no tengo nada en contra que los jugadores tengan sexo, siempre y cuando no atrase el inicio de los partidos".
