El drama se inició a las 4 de ayer, en la cocina comedor de la casa 8 en la manzana H del barrio Los Penitentes, Rivadavia. Y uno de los primeros en notarlo fue Federico Morales (26) cuando percibió el olor a plástico quemado y en el acto alcanzó a ver el rojo resplandor de las llamas colándose debajo de la puerta de su dormitorio. Lo que siguió fue desesperación y drama. El joven corrió hacia afuera, pero luego se metió otra vez para sacar a su pareja Daniela Sarrasina y en esa maniobra se resbaló, dio contra la heladera y terminó con un tajo en la frente y los antebrazos quemados. Pudo rescatar a su mujer de todos modos, algo intoxicada. La otra parte del drama la enfrentaba su papá Ricardo Morales, que por la gran estructura física de su mujer la sacó primero, por la puerta, y luego corrió a meterse por la ventana del fondo para salvar a su hija Ariana, que tiene 9 años y un problema mental de nacimiento: un cuadro de parálisis cerebral con convulsiones que apenas le permite caminar, siempre con ayuda, explicó su mamá Susana Cortez.
Los Morales Cortez controlaron con ayuda de los vecinos esas llamas, iniciadas por un cortocircuito en una zapatilla a la que se enchufaban un freezer, un TV y un equipo de música. Todo eso quedó destruido, pero lo que más dolió fue el mueble con los remedios de Ariana (Logical y Kariadium), sus pañales, toda su comida especial y la procesadora y la licuadora que usan para licuarle los alimentos. Ayer, la humilde familia pidió ayuda porque sólo se mantienen con la pensión de la niña y las changas que hace su papá.
