Recuperar la capacidad de elaborar diagnósticos y transparentar y monitorear los resultados de la gestión de Gobierno. Ese es el objetivo que persigue la gestión uñaquista con la nueva área que se propone crear para elaborar y concentrar todas las estadísticas económicas y sociales del Estado. Tendrá rango de Dirección, reemplazará al Instituto de Investigaciones Económicas y Estadísticas (IIEE) que quedó prácticamente paralizado hace unos años y la idea es ponerla a funcionar en 2017. De esta manera, una década después, San Juan volverá a medir la inflación entre otros índices que son clave.
Sergio Uñac recibió la provincia sin datos que dieran cuenta en forma certera de los continuos movimientos de precios y al poco de asumir, habló de la idea de recuperarlos. La inflación dejó de medirse en noviembre de 2007 y en la gestión anterior lo atribuyeron oportunamente, por lo bajo, a que no pudieron zafar de las presiones kirchneristas para borrar ese dato de los registros provinciales y evitar así alguna contradicción de las distorsionadas cifras que daba a conocer el por entonces polémico Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
Aunque se trata de un tema central, el plan de la gestión uñaquista va mucho más allá de la inflación. Fuentes de su entorno aseguraron que el año que viene impulsará una nueva repartición para retomar la medición de todos los índices económicos que quedaron en el olvido y centralizar allí todas las estadísticas del Estado, además de modernizar los métodos de relevamiento y ampliar la cantidad de indicadores a determinar.
Históricamente, las estadísticas se hicieron de manera separada. El IIEE se encargaba de calcular la inflación, el Producto Bruto Geográfico (PBG) y la pobreza, mientras que las que se refieren a la realidad educativa (nivel de escolarización y de deserción, por ejemplo) los realiza esa misma cartera, las que describen datos sanitarios (mortalidad infantil, vacunación, patologías más frecuentes) están a cargo de Salud Pública y el volumen de ventas de productos locales al exterior, de Industria y Comercio. Todos esos datos serán medidos ahora por la nueva área, que absorberá el personal que se dedica a ese trabajo en las otras reparticiones e incorporará profesionales especializados en la materia.
El objetivo que buscan en Paula y Libertador es que San Juan, como también le pasó a otras provincias, no siga piloteando casi a ciegas por falta de datos científicos. La vuelta de las mediciones oficiales permitiría obtener un panorama del contexto social que no se base sólo en sensaciones o lecturas caprichosas del poder de turno y a partir de los resultados, planificar y aplicar o ajustar medidas específicas para intentar revertir fenómenos no deseados.
De no mediar contratiempos, el año que viene los sanjuaninos volverán a contar con cifras que son vitales y que cuando desaparecieron, causaron una fuerte polémica. Sobre todo la de la inflación, que sigue pegando fuerte y erosionando el poder adquisitivo.
Uñac quiere meterse de lleno en lo que queda de este año con el diseño de la futura Dirección y para eso cuenta, principalmente, a los ministros de Hacienda, Roberto Gattoni, y de Producción, Andrés Díaz Cano. Por lo pronto, una de las líneas que bajó es que la repartición no sólo se encargue los índices tradicionales, sino que empiece a elaborar indicadores trimestrales y de coyuntura de la actividad real de la economía y que trabaje en la actualización de los que se refieren a salud y educación, que son vitales para concluir cuál es el verdadero impacto de las políticas públicas en la calidad de vida de los sanjuaninos.
El llamado a Gattoni y Díaz Cano tiene que ver con una de las cuestiones a definir, más allá de encabezar áreas que tienen que ver directamente con los datos a relevar: si la elaboración de las estadísticas dependerán de Hacienda o de Producción en el cronograma administrativo. El IIEE siempre estuvo bajo la órbita de la segunda cartera, pero las fuentes no descartaron que la nueva estructura pertenezca a la que maneja los recursos de la provincia.
