En general lo primero que se piensa al momento de intentar cambiar la cara a las paredes de la casa es en una buena pintura, y claro que es una opción muy válida y práctica, pero también existe la posibilidad de empapelarlas con novedosos diseños en papeles de alta tecnología.Para hacerlo hay que tener en cuenta varios aspectos que se detallan:
* Al comenzar una tarea de este tipo es imprescindible conocer ciertos detalles, que sirven tanto para realizarlo en forma personal o para contratar un tercero. Desde la compra del material y los elementos a utilizar, hay que contar con el asesoramiento correcto para emprender la tarea con mas confianza.
* Al adquirir el papel indicar al personal de asesoramiento, que tipo de ambiente se va a empapelar, y para eso nadie mejor que una persona idónea para evitar errores que puedan costar caros.
* Recordar que ese papel es lo que se verá todos los días en el ambiente a tratar, así es que hay que considerar los gustos, necesidades y preferencias de la familia.
* Al iniciar el trabajo tener en cuenta que todo lo se encara con apuro, nunca sale bien. Por ese motivo hay que trabajar con tiempo, para no tener que rehacer la labor. Tratar de contar con todos los elementos. Realizar los pasos previos antes para tener todo listo y a mano cuando se lo necesite, por ej: la preparación del adhesivo, la preparación de las superficies, etc.
* Antes de comenzar se debe realizar una prueba en el lugar menos visible para tener una noción de cómo va a quedar. Proteger el piso para evitar que algún material se caiga y lo estropee.
* No olvidar las ventanas y las puertas, sobretodo en las esquinas cerradas y abiertas, y tener especial cuidado con las cajas de luz. Recordar ir paso a paso en la colocación de los distintos paños de papel, tomando todas las precauciones para que el trabajo quede tanto a plomo como sin defectos.
* Apreciar la obra cada vez que se termine con un paño, de esa manera se puede corregir la técnica y el trabajo saldrá cada vez mejor. Recordar ante todo que se debe tomar como una diversión, de esa manera el trabajo saldrá mejor y podrá ser disfrutado.
* Para quitar el papel viejo, si lo hubiere, se debe utilizar bastante agua; por lo tanto conviene desconectar la corriente para evitar riesgos cuando se trabaje cerca de enchufes, tomacorrientes u otros aparatos eléctricos.
* Es muy importante eliminar por completo el papel viejo y arreglar, luego, los posibles defectos que hayan quedado en las paredes, antes de cubrir con un papel nuevo, sobre todo si hay humedad. Caso contrario, las manchas aparecerán a corto plazo y la inversión, tanto de tiempo como de dinero, no habrá servido de nada.
* Los papeles vinílicos son los más sencillos de quitar porque están específicamente diseñados para eso. El proceso es simple: Levantar levemente la parte superior y se despegará de la pared. Además dejan una capa de papel de revestimiento que servirá como base para colocar el papel nuevo. Si por algún motivo el papel de revestimiento se dañara hay que quitarlo completamente. Para eso se debe humedecer bien la superficie y arrancar esa capa hasta llegar a la parte más lisa. Si el papel vinílico no se despega con facilidad, deberá humedecerlo para que el adhesivo se ablande.
* Para quitar el papel hace falta un balde de plástico para colocar agua caliente y jabonosa; una esponja; un rociador para humedecer el papel. También un quitapapeles a vapor (es una herramienta más sofisticada que facilita el trabajo y ahorra tiempo, en el momento de remover el papel de la pared. Ideal para habitaciones grandes) y una espátula o rascador para marcar y arrancar el papel viejo una vez que está húmedo. Finalmente un pincel grande que sirve para disponer el adhesivo sobre el papel.
