Ni óleo ni acuarelas, sino vino. Con esos tintes surgidos de las cepas la artista plástica Gabriela De Napoli pinta paisajes sanjuaninos y escenas festivas que quedan plasmadas en tonos bordó, ciruelas y rojos amarronados. Hace dos años que incorporó esta técnica conocida como enopintura (o directamente pintura con vino), cuando estudió sommellerie y descubrió "similitudes entre el arte de la degustación y las artes plásticas, en el examen visual de los vinos, por ejemplo". Así surgió esta nueva pasión que Di Napoli exhibe por primera vez, en una muestra integrada por unos 30 cuadros de distintas dimensiones expuestos hasta el 7 de marzo en la Bodega Graffigna.
Quien se imagine que la técnica consiste en descorchar la botella y ponerse a pintar se equivoca. Es más, muy pocos artistas eligen el vino para pintar porque tiene un problema; por si sólo, se esfuma en el papel, desaparece. Asi que el pintor, De Napoli en este caso, debe lograr "estabilizar químicamente" el vino, añadiendo distintos elementos, que prefiere mantener en secreto. "No es el secreto de la coca cola, pero es parecido" dice y explica que cada cepa "se comporta realmente distinto, algunas tienen tintes más permanentes que otras, incluso con los barnices se comportan diferente. La bonarda es la que me da más satisfacciones, y el syrah, no se cual será el componente químico pero es muy compleja, se espesa con facilidad, hay que trabajarla rápido". ¿Cuánto vino usa para cada cuadro? "Rinde mucho", dice, "varios cuadro por botella". De Napoli usa vinos varietales, aunque dice que se puede usar cualquiera, ella elige "buenos vinos y todos sanjuaninos", por
una elección personal, entendiendo que es "interesantes que una provincia, cuna de vinos, se pueda promover a través de sus paisajes y usando el vino para pintar no sólo para beber", sostiene esta artista oriunda de Buenos Aires, que se instaló en la provincia hace tiempo, cuando su marido sanjuanino propuso volver a sus pagos.
