La docente Alejandra Ríos fue entrevistada ayer por un psiquiatra que pretende informar algunos aspectos claves para la investigación: como conocer si presenta o no alteraciones mentales, si comprende cuando un hecho es criminal o qué tipo de personalidad presenta, algo que incluye saber si es o no una persona violenta, dijeron ayer fuentes judiciales.
El informe es fundamental para la mujer, uno de los dos imputados detenidos (el otro es su expareja Pedro Oris) por el violento golpe que casi mató a su hija Camila (8) el pasado 25 de octubre en Santa Lucía. Los dos sospechosos ya fueron indagados por el delito de tentativa de homicidio agravado (ambos se cruzan acusaciones sobre la autoría de ese golpe), y por estos días sus abogados defensores buscan como despegarlos de la grave imputación.
Así, Leonardo Villalba pretende incorporar el testimonio de la psicóloga particular de la docente, que la presenta como alguien sumisa y sometida a los violentos designios de Oris, dijo el letrado.
Leonardo Arancibia, por su parte, cree que su cliente debería ser desligado de la grave figura porque a, en su opinión, Oris no fue autor de ese ataque y siempre cuidó de la niña.
Por otra parte, Villalba espera que se le conceda el arresto domiciliario a la docente, con el argumento de que está amparada por ley pues debe amamantar a su pequeña de 5 meses hija de Oris, y el interés superior de esa criatura. El intento cosechó un rechazo del fiscal Fabrizio Médici, quien se opuso por la gravedad del delito, el derecho a la seguridad del resto de la sociedad y, sobre todo, los informes psicológicos de Camila, en los que se revela una situación dramática: trata a a su madre como yegua, se resiste a dibujar una familia o tiene dificultad para controlar sus esfínteres. El juez Alberto Benito Ortiz debe resolver.
