La periodista Alejandra Ruíz fue detenida anoche en su casa de Rivadavia, sospechada de estar implicada en las numerosas coacciones (por escrito y telefónicas) y el ataque incendiario en la casa del concejal y abogado Angel Daniel Peña (Pro, basualismo) en el barrio Natania XV, perpetrado en la madrugada del viernes pasado. Anoche, también buscaban a un hermano de la mujer, Gustavo Ruíz, aunque fuentes del caso aseguraron que el hombre presentará un pedido de eximición de prisión a través de su defensor César Jofré, con el argumento de que los delitos investigados son excarcelables.
Alejandra Ruíz hacía trabajos de prensa para el basualdismo, es suplente de Peña en el Concejo Deliberante de Rivadavia y debe sucederlo en el cargo si éste renuncia. Justamente esa exigencia fue el común denominador en cada coacción que sufrió el letrado desde mediados de enero. Y el punto que remarcaron especialmente a sus pares del bloque, Sergio Miodosky (Pro) y Verónica Alfaro (Producción y Trabajo) cuando un hombre los llamó también para amenazarlos si no echaban a Peña, acusándolo de defender a un violador, cosa que el edil negó de plano.
El allanamiento en casa de la periodista y su hermano fue ordenado por el juez de Instrucción Guillermo Adárvez, y fue ejecutado por policías de la Seccional 13ra al mando del comisario Miguel Angel Vega con el contralor del veedor judicial Marcos Herrera, precisaron las fuentes.
Voceros del caso aseguraron que en la casa de la mujer secuestraron panfletos contra Peña, los mismos que la mujer le habría exhibido antes a un político basualdista con la explicación de que su hermano colectivero, Gustavo, se los quitó a unos muchachos que subieron a su micro, precisaron las fuentes.
Además de esos panfletos, los pesquisas secuestraron fibras y la CPU de la computadora de Gustavo. También se llevaron tres celulares y un chip para ver si tienen o no alguna vinculación con las llamadas contra el concejal o las del mismo talante que recibieron Miodosky y Alfaro.
Las sospechas contra Ruíz recayeron luego de las declaraciones de los concejales coaccionados y otros políticos. Según las fuentes, en esos diálogos la mujer habría cargado las tintas con comentarios negativos hacia Peña.