Eran las 00 de ayer cuando Irma Espina (61), echaba la última mirada a la galería principal de la escuela Pedro de Márquez, en Marquesado, Rivadavia, la portera que vive y cuida ese colegio desde hace 12 años. Pero esa precaución evitó que dos ladrones que entraron por una banderola de un aula robaran varias cosas. La mujer no dudó en llamar a la policía cuando vio a un joven y a los minutos los policías de la comisaría 13ra. apresaban in fraganti a dos ladrones y frustraban el quinto ataque con fines de robo a ese colegio.
Irma contó que antes de irse a dormir siempre toma la precaución de mirar hacia afuera y hacia la galería principal de la escuela "por las dudas". Cuando hizo eso, vio en el salón donde guardan los útiles de geometría, la sombra de un hombre. Rápidamente alertó a su marido y a su hija de que en el interior habían desconocidos. Cuando regresó para echar otro vistazo vio a un sujeto "palanqueando" la puerta de la sección alumnos y en esos instantes llamó a la policía, al 911 y hasta Gendarmería, contó Espina. Minutos después aparecieron los uniformados de la comisaría 13ra. y tras sorprender y perseguir brevemente a los cacos, lograron detenerlos sin que pudieran robar nada. Uno de los presuntos ladrones fue identificado como Diego Maldonado (20) y el otro resultó ser un menor de 16 años, dijeron en la policía.
Las autoridades del establecimiento dijeron que si no hubiera sido por ese llamado de la portera estarían lamentando el quinto robo. "Nos han robado desde banderas, impresoras, teléfonos, parlantes, de todo. Lo único que pedimos es seguridad", dijo ayer Mario Rodríguez, secretario de la escuela.
"Le agradezco a la policía por venir tan rápido y le digo a la gente que no tenga miedo de llamar (a la policía) si pueden, pero nunca se enfrenten a los delincuentes", dijo ayer agradecida Irma Espina.
