De Gregorio Peralta sabe poco, lo que le contaron. Le alcanza con saber que, a principios de los años ’60 fue campeón argentino de peso pesado. Ese dato lo motiva a entrenar tres veces por día, sacándole lonjas a su físico de 97 kilogramos. Tiene 16 años, siete peleas como amateur y llegar a hacerse un nombre en una actividad tan dura como el boxeo es su máxima aspiración. Kevin Espíndola, el hermano menor de las mellizas Camila y Agostina, también boxeadoras amateurs, es la esperanza sanjuanina para el próximo campeonato argentino juvenil que se desarrollará en noviembre en Buenos Aires.
El ‘Bebote‘, como le dice el técnico Rubén Ojeda a su pupilo que el próximo 2 de octubre cumplirá los 17 abriles, protagonizará el viernes próximo la pelea estelar de la velada amateur que la Escuela Taiwan montará en el Club Palmira, de Santa Lucía.
La derrota en el debut, con el caucetero Pablo Rivera, cuando tenía 15 años recién cumplidos, no amilanó al chico que es vecino del Barrio San Martín, quien después hilvanó seis victorias al hilo, ganándole a hombres de pelo en pecho como Eduardo Sarruff, un aguerrido gladiador del Sporting Estrella que impone respeto con sólo mirar su estructura muscular.
En la actualidad, Kevin, que empezó su campaña en el club Mocoroa, entrena en la Escuela Taiwan. Sus días de preparación tienen un cronograma de tres entrenamientos. Al trote aeróbico matutino, suma las clases de técnica y guanteo vespertinos y la sesión de gimnasio nocturna. Esa inversión se nota en su físico cada vez más marcado.
Si bien la categoría máxima no se caracteriza por contar con púgiles de estilo, cuando hubo uno fue ‘tuerto en país de ciegos‘ y reinó por muchos años, como Muhamad Ali. La idea de Ojeda y de la gente que está alrededor de Espíndola es la de fundamentarlo técnicamente para que pueda marcar diferencias.
Los pesos completos tienen en el público una atracción especial. En realidad la historia grande del boxeo la escribieron hombres de más de 90 kilogramos. Aunque en la Argentina las páginas doradas las hayan inspirado púgiles de categorías menores que le dieron títulos mundiales, hay dos nombres y dos hombres que sin llegar a reinar dejaron su huella: Luis Angel Firpo y Oscar Natalio Bonavena.
El ‘Toro de las Pampas‘ fue despojado de un triunfo legítimo cuando sacó afuera del ring, por 16 segundos, a Jack Dempey el 14 de setiembre de 1923, para perder luego por nocaut en los 5 minutos más vibrantes que tuvo el boxeo mundial, porque Firpo cayó siete veces en los dos asaltos que duró el combate. ‘Ringo‘, por su parte le dio mucho trabajo a Ali, quien el 7 de diciembre de 1970 lo noqueó en el 15to round, después de ‘sufrir‘ los embates de ese gringo bravucón que lo tuvo por el piso en el noveno capítulo, aunque no le dieron cuenta.
Sin saberlo, con edad de adolescente, Kevin Espíndola, despierta las mayores expectativas. Sólo hay que darle tiempo al tiempo, que en su caso, sobra.
