-¿Cómo fue la definición?
-Un poco complicada porque comenzó a armarse cuando entramos a la calle 11, todos queríamos venir de cabeza y los piques se sucedieron, así que había que estar muy atento para no perder rueda. El grupo se cortó y quedamos seis con unos 50 metros a favor, de allí en adelante no deje nunca de rodar entre los tres primeros.
-¿Quién levantó el embalaje, porque la gente armaba el cuello de botella y solo se pudieron ver los últimos 70 y 80 metros?
-Luna (Franco) saltó y me sacó un par de metros, lo hizo largo, faltaban casi 300 metros, le alcance la rueda y me mantuve allí hasta superarlo a 50 metros, más o menos, de la raya. Aunque la dominamos desde el principio fue una prueba dura. El mejor ejemplo es que varios de los que perdieron rueda decidieron bajarse en vez de sufrir rodando en medio de los dos grupos.
-Definió la carrera el trío de la olímpica. ¿Es una prueba que están bien afilados?
-Es verdad, que definimos los tres, pero no me animo a afirmar que será este el trío porque también está “Bam Bam” (Emiliano Fernández), de todas maneras, si el entrenamiento en la pista se nota.
-¿Volviste a amigarte con la suerte?
-Sí (risas) había empezado con poca fortuna estos criterium, para colmo se produjo la caída y lesión de mi hermano (Nicolás). Pero son las cosas que tiene el deporte. Espero que la suerte se quede conmigo.
