Por resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, la titular de la Secretaría Penal Nro 5, Paula Carena de Yannello, será investigada en la causa que se tramita en la Justicia Federal por la sustracción de al menos 20 kilos de drogas y más de 20.000 pesos que estaban bajo custodia en esa dependencia, luego de haber sido secuestrados al narcotráfico. La funcionaria no será apartada de su puesto, sino que continuará en sus tareas a la espera del resultado de la instrucción.

En la misma decisión, los jueces federales Antonio González Macías, Raúl Fourcade y Alejandro Piña, también dispusieron apartar de la causa al titular del Juzgado Federal Nro 2 de San Juan, Leopoldo Rago Gallo, que estaba a cargo de la investigación. El propio magistrado había solicitado ser excluido por razones de “violencia moral”, luego de las críticas que, a través de medios periodísticos, había recibido de familiares y del principal sospechoso de ese escandaloso robo, Rogelio Videla Hadad, que era representante del gremio de los empleados judiciales federales. Ahora, el tribunal mendocino deberá decidir qué juez continuará interviniendo porque se estima que Miguel Gálvez, el otro juez federal de San Juan, pedirá ser apartado de la investigación.

Por el cargo que ocupa, la secretaria era la responsable de la custodia tanto del dinero como de la droga y por eso los camaristas federales dispusieron que ahora responda por el delito de “peculado imprudente”, previsto en el artículo 262 del Código Penal. Se trata del funcionario que por imprudencia o negligencia permite que otra persona sustraiga caudales o efectos que están bajo su custodia. Esta falta no tiene sanción de prisión sino de multa, que va del 20 al 60 por ciento del valor sustraído.

La resolución judicial también ordena que se investigue a la secretaria por el delito de amenazas, según la denuncia que formuló Videla Hadad, luego de que este dijera que la funcionaria lo había intimidado porque él sostenía que ella también tenía responsabilidad en los hechos porque “manejaba las llaves del depósito y la caja fuerte”.

La causa se inició el 24 de noviembre de 2011, cuando la secretaria Carena de Yannello denunció en Gendarmería Nacional que en al menos seis causas por narcotráfico a su cargo, faltaban importantes cantidades de drogas y dinero, que estaban guardadas en una caja fuerte de la dependencia judicial. En esa misma jornada el juez subrogante Gálvez, porque Rago Gallo estaba de licencia, ordenó un cambio provisorio en la custodia del edificio de Mitre y Entre Ríos, con el desplazamiento de la Policía Federal y le encargó esa tarea a efectivos de la Gendarmería.

A los 3 días de la denuncia, cayó detenido Videla Hadad, que era empleado del juzgado. Fue luego de que en un allanamiento a su domicilio encontraron pruebas que lo comprometían. Además, estaba en la mira de los investigadores porque, según fuentes judiciales, sólo el personal afectado a la secretaría tenía acceso a las llaves del depósito ubicado en el subsuelo y de una caja fuerte asignada a la secretaría 5, donde se custodiaban las drogas y el dinero secuestrado producto de los procedimientos.

En cuando a la situación de Videla Hadad, que estuvo detenido y fue procesado, la resolución de la Cámara mendocina confirmó su situación por lo que no pudo desligarse de la causa, como era la pretensión de sus abogados defensores.