Ya no más películas de Franco Zeffirelli, Cecil De Mille o Roberto Rosellini narrando la vida, obra y muerte de Jesucristo. Ni música clásica y sacra, o las oraciones y estaciones del Vía Crucis en el aire de las radios. Desde hace largo tiempo aquella tradicional programación de Semana Santa se fue diluyendo y hoy la gran mayoría de las emisoras locales y nacionales guardaron en el arcón de los recuerdos aquellas viejas latas y continúan con su agenda habitual, salvo escasas excepciones (sobre todo en canales de documentales).

Falta de compromiso, lucha por el rating, explosión de medios menos o nada conectados con la fé católica… los motivos pueden ser varios, pero -tal como coinciden protagonistas de la radio y la televisión locales- no son más que un reflejo de la sociedad y los tiempos que corren.

"Hoy en vez de hablar de Semana Santa como tiempo de meditación, se lo toma como vacaciones; y en vez de ver cuánto se llenan las iglesias, se habla de cuánto está colmada la capacidad hotelera", comentó a DIARIO DE CUYO Quito Bustelo, durante años al mando de Radio Colón, quien recuerda que allá por los ’60 y ’70, un mes antes de Pascuas ya se ponía música melódica; en Semana Santa música clásica y el domingo de Resurrección recién se iba retomando la programación habitual. "Jueves y viernes se paralizaba todo. Sólo se transmitían los actos en las iglesias, como el Vía Crucis o el lavado de pies; se hacía radioteatro sobre la Pasión de Cristo y alguna noticia de importancia", rememora.

"Creo que esta tendencia comenzó en los ’80. La preocupación por el rating y la audiencia; y el aumento de la competencia fueron modificando las costumbres. Pero es que la sociedad, la cultura imperante cambió. Hoy muy pocos hablan de lo confesional, estamos en otra", agregó Nilda Delgado, voz emblemática de la radiofonía sanjuanina.

Tanto Luis Gordillo -de Canal 8- como Eduardo Astorga -al frente de Radio Nacional- coinciden también en que el hecho de que actualmente San Juan tome señales de Buenos Aires, es otro factor que influye de manera notoria en este cambio, ya que las señales porteñas están aún más condicionadas por la competencia feroz.

"Es raro que los canales porteños se acojan a la Semana Santa. Por ahí te ponen una película o un documental, pero nada que ver con lo que era antes", suscribe Gordillo, que al igual que Astorga, buscan sostener algo de esta tradición en el margen que les queda.

"Es cierto que hay muchas religiones y no todas celebran la fecha, pero la mayoría sigue siendo católica. Por eso tratamos de que en medio de la programación, al menos el Viernes Santo, se acompañe el sentimiento general con una música más tranquila y algunos comentarios", comentó Astorga.