Roberval tuvo un clásico donde hizo de todo: un gol, defendió, atacó, se enojó y, finalmente, terminó expulsado por el árbitro por reclamar una falta. El brasileño, como es ya costumbre en el esquema de Franco, debió tener un gran despliegue, aunque esta vez por la posesión del balón de Godoy Cruz, lo hizo más en defensa que en ataque. Sin haber pateado antes al arco, en su primer intento realizó un pleno con un zapatazo de metros que decretó el empate parcial.

En la segunda parte, otra vez debió colaborar con el mediocampo sanjuanino y así se perdió en ataque. Entonces, comenzó su pelea dialéctica con el árbitro por algunas faltas que no le cobró en su contra. Incluso, el juez le pidió a Franco que lo cambiara, algo que el DT no quiso hacer. Pero ante otro reproche del atacante, el árbitro le marcó el camino de salida. Roberval aceptó y se fue sin hablar, tal cual hace desde que volvió al verdinegro y no hace declaraciones para la prensa.