Es difícil saber cuánta gente observó ayer la competencia. Hubo lugares característicos, como la avenida Benavídez, donde siempre se reúne mucho público para seguir las alternativas de la competencia. Hubo otros, como al final por calle 25 de Mayo, donde hubo mucha menos gente que en jornadas de antaño. Sin embargo, quien viajaba en la caravana se dio cuenta que esta carrera es especial desde el arranque mismo. Por calle Mendoza, luego Joaquín Uñac, muchos rawsinos gambetearon la siesta para aplaudir los primeros tramos de la carrera.

Por la zona del Médano de Oro y 9 de Julio la cantidad fue aceptable. Al igual que en muchos lugares el público elegía alguna sombra cercana a la cuneta impermeabilizada donde los chicos se bañaban mientras los adultos tomaban mate o alguna bebida fresca para paliar la alta temperatura reinante.

Con más o menos gente en un lugar que en otro mantuvo un denominador común: el clima de fiesta. Todos la disfrutaron como tal y eso es lo que cuenta.