Pascua Lama comenzó a moverse y con él, el empresariado interesado en participar de un plan de trabajo que implicará la inversión de 3 mil millones de dólares durante los tres años de construcción de la mina. En San Juan, es el sector transporte el que lidera la punta en lo que conformación de Uniones Transitorias de Empresas (UTE) se refiere.
Si bien no hay cifras estadísticas, puede decirse que el grupo está conformado por transporte de carga, de pasajeros y vehículos doble tracción de alquiler. Así se confirmó desde la Cámara Argentina de Servicios Mineros (CASEMI), dato que está en consonancia con los datos difundidos por Uprocam, entidad que reúne a las principales firmas de propietarios de camiones en San Juan, en el que se reveló que para abastecer la construcción de la mina, el movimiento de cargas aumentará ocho veces. Esto se traduce en 4.500 cargas mensuales destinadas al transporte de todo tipo de materiales implicados en la construcción.
Sólo en este grupo, la experiencia de conformación de sociedades estratégicas atraviesa diferentes etapas. Por un lado están quienes ya formaron una UTE con todas las letras (el caso de Capesa, Servimin, Sanchez Huerta, Maxiklak y Terra) y quienes evalúan conformarla, como en el caso de servicios de camionetas 4 x 4. “En este grupo se está trabajando en la unificación de precios o tabulado de tarifas, es decir conformar un criterio común en el que los miembros de esta alianza cobren todos lo mismo”, explicó Alejandro Donna, Vicepresidente de la CASEMI..
Detalles al margen, la situación revela una tendencia impensada para algunos empresarios: La necesidad de aliarse con quien hasta hace un tiempo era considerado el competidor potencial en el rubro. “Históricamente, en San Juan el tema de las UTE era más común en el área de la construcción. Hoy, la demanda de Pascua Lama exige unificarse en diferentes frentes para poder competir y eso a muchos los obligó a un cambio de concepción”, señaló Donna.
Para Donna, son más los beneficios que las desventajas. Sistemas de trabajo que antes no se habían considerado y nuevas soluciones ante viejos problemas, son algunos de los aspectos positivos que derivan de estas sociedades.
Además del rubro transporte, también tienen protagonismo empresas vinculadas a la provisión de energía eléctrica. Es el caso de Chiconi y Lahsa, que licitaron para la planta térmica de la mina y que según se expresó desde la cámara, tienen buenas posibilidades. Por otra parte y para la licitación de movimiento de suelos, se conformaron dos UTE muy importantes como Eco Minera – Skanska y Zlato – Chediak.
El tema de la conformación de alianzas también fue anunciado desde la Cámara Minera de San Juan (CMSJ) y desde la Cámara de Empresas Prestadoras de Servicios Mineros (CEPSM). Sin embargo, la pista clave de que esta iba a ser la necesidad llegó en julio del año pasado, momento en el que Barrick efectuó la presentación oficial del proyecto a los potenciales proveedores.
Jorge Castrogiovanini, jefe de Servicios Generales en Terreno para el proyecto Pascua Lama, explicó en ese momento que sólo los servicios indirectos suman el 40 por ciento de lo que se necesitará en su desarrollo. El dato llegó con la enumeración de servicios que abren nichos de negocios para los proveedores locales. Esto es: construcción, alojamiento, alquiler de viviendas, indumentaria, librería, consultores profesionales, bienes de la alimentación, transporte, traducciones, alquiler de vehículos, insumos para el campamento, servicios mecánicos, traslado de residuos, lavanderías, limpieza, metalurgia, reparación y mantenimiento de caminos, medicamentos e insumos médicos, ferreterías, gomerías, herramientas, fotografía, seguridad, chapa y pintura, servicios de archivo y oxígeno. En definitiva un sinnúmero de posibilidades que obligará a la conformación de alianzas estratégicas para hacer frente a la demanda.
