No es casualidad. No haber perdido de visitante en toda la primera fase del Federal A tiene sus razones y en Atlético Unión demostró que está trabajado como corresponde y que esta posición expectante en cada etapa camino a la Primera B Nacional no es fruto de la casualidad. Con la solidez defensiva que tiene más la contundencia en el ataque, el Azul terminó pisando fuerte en Salta donde le empató 1-1 a Juventud Antoniana, sabiendo que el empate es media clasificación porque lo ayuda su mejor posición en la tabla general lo deja muy bien parado para la revancha del lunes a las 21,30 en cancha de Trinidad. Los goles fueron obra de Gustavo Balvorín para Juventud y el paraguayo Palacios Alvarenga para Unión. Fue durísimo el partido, tal como pintaba la previa. Porque Juventud Antoniana tenía poderío ofensivo reflejado en el rendimiento de su dupla Ibañez-Balvorín pero Unión le puso el pecho con la solidez en defensa que le entrega el trabajo de Nievas con Estrada más el despliegue de Olivari y Facundo Torres por los laterales. En el mediocampo, los pincelazos de Hernán Muñoz aparecieron en cuentagotas, mientras que las corridas de Pablo Jofré y de Ariel Sánchez por los laterales. Así, todo fue parejo. Demasiado. A los 17’ Jofré sorprendió con una llegada siendo la más peligrosa para Unión. En el complemento llegaron las emociones. Maino le tapó un zurdazo a Balvorín a los 20’ y cuando parecía que estaba controlado, la experiencia del goleador sorprendió a los 25’ para poner el 1-0 inmerecido para un Antoniana que no había hecho mucho más. Pero claro, Unión tocado en su amor propio se fue al frente y a los 31’ estuvo cerca pero a los 35’, el gran goleador que encontró en Pablo Palacios Alvarenga le dio el premio merecido para un Unión que tenía justo premio a la postura audaz, sólida y fundamentalmente efectiva en el Martearena. Pero en tiempo de descuento pudo haberse traído todo de Salta cuando Raúl Quiroga, quien ingresó por Jofré, desvió por milímetros su remate que bien pudo ser el segundo gol. Unión hizo sentir su peso en Salta y no fue casualidad, a estos resultados sustenta la causalidad.