San Juan, 4 de septiembre.- Los guardapolvos y uniformes coparon el INTA Expone Cuyo durante su primera mañana. Agarrados con cordeles, caminado en fila o siguiendo las voces de sus docentes, unos 50.000 alumnos de distintas escuelas recorrieron el predio y se sorprendieron mientras aprendían.

Cerca de media mañana, la fila de colectivos hacía difícil el tránsito inclusive 4 cuadras antes de la llegada al predio. Todos iban llenos de alumnos entusiasmados por recorrer la exposición.

Desde el ingreso, la mayoría de chicos veía a lo lejos la vaca gigante, que rápidamente se transformó en la gran atracción. En su entrada, se divisaba colas larguísimas de alumnos que esperaban entrar a ella y luego salían sonrientes y haciendo preguntas.

Los animales expuestos, entre ellos vacas y toros, conejos, cabras, gallinas y llamas también fueron un imán para los más chicos. Además de sacarse fotos, los niños se animaron a acercarse a ellos y hasta a darles de comer.

Los más entusiastas, además, fueron capaces de tomar herramientas y usarlas en las mini huertas armadas para enseñar los procesos de cultivo, E incluso se detuvieron en varios stands para llenar de preguntas a los miembros del INTA.

Antes del mediodía, todos aprovecharon para sacar sus sánguches y porciones de pizza. Se sentaron sobre el césped y disfrutaron el almuerzo en medio de la naturaleza, para luego volver a sus escuelas.