El candidato a la gobernación jujeña, Eduardo Fellner, admitió que "hay un estado de caos”, y el gobernador Walter Barrionuevo pidió a la dirigente Milagro Sala que lo ayude a pacificar esta situación. El intendente de Libertador General San Martín, Jorge Ale, confesó que el día antes del desalojo que terminó con cuatro muertos, se había reunido con el líder de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) local, Enrique Mosquera, para liberar el predio del Ingenio Ledesma, previa entrega de 30.000 pesos.

La administración provincial de Jujuy tiene fuerte inserción en el aparato nacional y la conducción está a cargo de Fellner, quien desde la presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación ejerce el poder real del distrito. La figura del gobernador Walter Barrionuevo nació accidentalmente en 2006, cuando Néstor Kirchner prohibió las reelecciones luego de la derrota frente al obispo Joaquín Piña en Misiones. Otra figura que ejerce su poder en Jujuy es la del empresario televisivo y senador Guillermo Jenefes, aunque su relación con la presidenta Cristina Fernández es muy fría luego de que el legislador mostrara su ambivalencia ante la ley de medios. La ministra Alicia Kirchner también interviene en la política jujeña, a través de los recursos que le entrega a la agrupación Tupac Amaru, de Milagro Sala.

En Jujuy se reprodujo el modo de actuar en el Parque Indoamericano. Al producirse las muertes, Barrionuevo retiró la policía y culpó al personal de seguridad de Ledesma, aunque el jefe del operativo policial declaró ante la Legislatura que los vigiladores de la azucarera no estaban en el procedimiento. De todos modos, el Gobernador removió a las autoridades policiales, inculpándolas, lo mismo que hizo la presidenta Cristina de Kirchner con la cúpula de la Policía Federal, por lo sucedido durante la ocupación de 204 viviendas en Villa Soldati. Frente a las usurpaciones, el Gobierno nacional no ha dado el ejemplo: se desentendió, aunque después empezó a poner orden sacando a los usurpadores, mientras que el Gobierno jujeño, con una política demagógica se ocupa de premiar a los que avanzan sobre la propiedad privada. La Legislatura local expropió 40 hectáreas de Ledesma y con otra norma prometió un lote a todo aquel que acredite que vive en la provincia y que carece de un terreno.

No puede haber promoción humana, cuando con las medidas que se adoptan en su nombre, se radicaliza la injusticia, se da la espalda a la ley y no se acredita efectivamente quienes son los que realmente no pueden acceder a la vivienda por esfuerzo propio.