Una ruidosa protesta se produjo ayer en el aeroparque metropolitano Jorge Newbery por una demora de más de 36 horas en un vuelo que debía partir hacia la ciudad fueguina de Río Grande, Tierra del Fuego.
Los viajeros, cerca de 100 personas, protestaron con gritos y aplausos reprobatorios en la base aérea, donde habían arribado en la madrugada del viernes.
Las críticas de los pasajeros se produjeron después de que se conociera un informe privado que dio cuenta que Aerolíneas fue la más impuntual de todas las empresas aéreas en junio y luego de que crezcan las versiones de que la compañía recibirá un nuevo aporte de dinero de cerca de mil millones de pesos para continuar operando, vía decreto de necesidad y urgencia.
Una pasajera precisó que, al mediodía de esa jornada, llegó con sus hijos al aeropuerto de Río Gallegos, Santa Cruz, abordo de un avión de Aerolíneas Argentinas y empleados de esa empresa le dijeron que debía optar entre descender en esa ciudad o regresar a Capital. "Yo tengo a mis hijos y, para quedarnos en Gallegos e ir luego a Río Grande, hay que cruzar la frontera y necesito la autorización, que no la tenía. Entonces, volvimos", relató la mujer, para reconocer luego que la empresa les brindó hospedaje para pernoctar en la ciudad de Buenos Aires.
Por su parte, fuentes de la compañía bajo control estatal dijeron que las demoras se produjeron por la niebla y el viento que obligaron a clausurar el aeropuerto de Río Grande y recordaron que la ola polar que azotó al país hasta la semana última provocó el cierre de la base aérea de Ushuaia. Además, reconocieron las molestias de los pasajeros. "Ya se fueron cuatro personas pero hay como otras 80 acá", protestó otro pasajero, al referirse a un avión que partió rumbo a la ciudad fueguina con viajeros que continuaban varados, porque tenía unos pocos asientos vacíos.
Poco después, una mujer que optó por permanecer en la casa de un conocido en Capital Federal a la espera de la reanudación de vuelos sostuvo que pagó "seis viajes en remís" entre aeroparque y la vivienda, mientras que la compañía le "repuso sólo uno".
Aerolíneas cumplió el mes pasado un año de estatización y recibió del gobierno nacional ya más de dos mil millones y, de acuerdo a los montos asignados en el presupuesto nacional para este año, la compañía tenía otorgadas partidas por 600 millones. Sin embargo, en las últimas horas crecieron las versiones de que el gobierno otorgaría una nueva partida mediante un decreto de necesidad, que rondaría los 1000 millones de pesos. Es que, a los 600 millones originales, se le agregaron vía superpoderes, el 11 de mayo pasado, 995 millones de pesos más, lo que da un total de 1.595 millones de pesos. El nuevo titular de la aerolínea, Mariano Recalde sostuvo: "En este semestre la compañía perdió 1.100 millones de pesos", pero confió en que, "en cinco años, la empresa dejará de perder plata". Con ello, le quedaría asignados aportes por 509 millones de pesos para el segundo semestre, es decir la mitad de las perdidas del primer semestre.
