Haberse quedado con el tercer título en los últimos seis años ubica a Vélez Sarsfield en la cresta de la ola del fútbol argentino. Con Boca a la deriva entre sus indefiniciones sobre traer un técnico ganador a otro resultadista y con River ensimismado en los temores por no perder la categoría, este Vélez que conduce desde el banco Ricardo Gareca aceptó el reto y apoyado en un rico plantel que conjuga la experiencia y calidad de algunos refuerzos importantes traídos en diferentes épocas con la frescura y jerarquía de jóvenes futbolistas salidos de su cantera logró el título en el Clausura 2011 y por esas cosas que tiene el fútbol -nada más que por ellas- no está en la final de la Copa Libertadores.
58 años tardó la barriada de Liniers en festejar su primer título grande. Nacido en 1910, recién en el Nacional de 1968 gritó por primera vez campeón. Otro cuarto de siglo pasó para volver a dar una vuelta olímpica, en el Clausura del "93. Desde entonces, hasta ahora ganó once torneos en dieciocho años, incluyendo la Copa Libertadores "94, la Intercontinental del mismo año, la Interamericana y Supercopa 1996 y la Recopa Sudamericana del "97.
La coherencia, esa que entre 1923 y 1953 aplicó José "Pepe" Amalfitani para convertirla en institución modelo, lo elevó al Olimpo del fútbol, el deporte popular por excelencia.
Se puso el traje de grande, el que los "grandes" del siglo pasado tienen bastante ajado, y lo luce con autoridad, prestancia e hidalguía.
