El lunes por la tarde-noche la comisión directiva tomó la determinación de echar a Daniel Garnero como entrenador del Verdinegro ante la falta de resultados en las 10 fechas que estuvo al mando del equipo y por ello ayer, una vez que el ahora ex entrenador arribó por la mañana, se reunieron con él y le comunicaron la decisión. Así, el corto ciclo del “Dani” en su segundo mandato en San Martín apenas duró 85 días.
Cuando Garnero se bajó del avión que lo trajo a la provincia, ya que no regresó con el plantel tras el empate sin goles del domingo ante Almirante Brown, lo único que dijo fue “sigo siendo el técnico”, sin admitir lo que un día antes ya estaba establecido. Y esas fueron sus únicas declaraciones, dado que cuando fue a despedirse por la tarde optó por el silencio.
Es que sobre las 16.30 llegó al club, con todo su cuerpo técnico, para despedirse de todos y fue tan rápida como los menos de 3 meses que pasaron desde que asumió (el 8 de julio pasado) hasta que le bajaron el pulgar. Un síntoma del dolor por la determinación de los dirigentes, y otra porque la relación con el plantel ya no era la mejor.
Primero saludo a un grupo de dirigentes que encabezaban los vicepresidentes Pablo Slavutzqui y Roberto Petrignani, para ingresar al vestuario y hacerlo con quienes el domingo ante Almirante Brown tuvo su último contacto. No fue para nada emotivo y pasó desapercibido -según contaron algunos jugadores- ya que sólo los saludó fríamente y se marchó sin muchas palabras de por medio.
Luego pasó por la utilería, recogió sus pertenencias y con una bolsa en la mano dejó el Hilario Sánchez. Eso fue en apenas 15’, todo un tiempo récord y que reflejan como era la convivencia diaria entre jugadores y cuerpo técnico.
Fue entonces cuando Marcelo Vivas, quien admitió ayer que no pudo despedirse de Garnero, pero que lo iba a hacer telefónicamente, asumió el mando del equipo interinamente para dirigirlo el próximo domingo ante Crucero del Norte.
Práctica que duró cerca de una hora y media, y que cuando los jugadores ya estaban el vestuario y algunos se habían retirado sin hacer mención de lo sucedido, Garnero ingresó nuevamente al club por el portón principal, pero esta vez sólo, se dirigió a la secretaría, estuvo media hora y salió con un papel en la mano. “Chau, no voy a hablar”, fue lo último que dijo el ex técnico Verdinegro, quien apenas obtuvo 12 puntos en 10 partidos, producto de 4 derrotas, 3 empates y 3 victorias. Sumado a que nunca pudo triunfar de visitante y dejó al equipo al borde de caer en descenso directo, que se podría dar este fin de semana si pierde.
Así la dirigencia le puso fin al segundo ciclo de Garnero, que en el 2011 había comandado el plantel que ascendió a Primera. En aquel entonces estuvo al frente más de un año (marzo de 2011 hasta abril de 2012) y se marchó producto de un mal comienzo del Clausura 2012 tras la caída 1-0 ante Racing. Esta vez, la segunda, no se pareció a aquella, apenas 85 días como DT, para tener ayer una despedida tan veloz y pobre, como los puntos que sacó en la presente temporada.
