En una entrevista, el ex delantero de la selección de Inglaterra, Geoff Hurst, admitió que su tercer gol en la final de Inglaterra – Alemania de 1.966, no fue válido. En una jugada muy similara a la que se dio en este Alemania – Inglaterra de 2.010, sólo que a la inversa. Hurst disparó en el área chica y el balón nunca ingresó. Se lo cobraron y los ingleses sellaron la victoria. 44 años después, hace muy pocos días, el futbolista admitió la mentira que todo el mundo conocía, en una entrevista periodística. Casualmente, este mismo año ocurre algo similar, pero ahora, con Inglaterra como víctima. Le anulan un gol en una jugada muy parecida, que entró al menos un metro, después de la línea de sentencia. ¿Venganza del destino?
La entrevista
Uno de los que le acompañaban en la mesa tapó el micrófono ¿estas seguro que quieres decir esto? Preguntó con una muestra de nervios, a lo cual Geoff Hurst aseguró que si, lo que acababa de hacer el héroe de aquella final del mundial 66, era acabar con una de las incógnitas más grandes del la historia del futbol, su segundo gol, tercero de Inglaterra aquella tarde no había traspasado la línea.
Después de ser preguntado por enésima vez en su vida por aquel gol dudoso, después de 44 años el ex delantero del West Ham United y de la selección inglesa dijo: "The ball never crossed the line” (el balón nunca cruzó la línea. Era un peso que sus hombros no podían mantener por más tiempo.
El gran favorito el día de la final era Inglaterra, además de jugar frente a su público los británicos también contaban con un record, durante 65 años la selección de los tres leones nunca había perdido frente a Alemania, esta vez en el partido más importante de su historia no dejarían por nada del mundo que esto pasara.
Pero como a la mayoría de los héroes, lo rondaba un fantasma el cual se quitó el 31 de marzo de 2010 admitiendo que aquel disparo nunca traspasó la línea de gol, “Tengo una gran deuda con Tofic Bakhramov, si estuviera aquí le estrecharía la mano , gracias a él tengo un hat trick en una final de la Copa del Mundo y un lugar en la historia, el valor de aceptar esto tantos años después lo hacen más héroe aún.
