El hombre tiene palabra. Eso es indudable. El sábado pasado en sus pagos -en Bolívar-, en la previa del sexto partido había dicho: "No, ahora no quiero hablar. Pero te juro que si ganamos, voy a San Juan y allá te doy la nota. Solamente a vos, pero te la doy…" Tres días después Marcelo Tinelli cumplió su promesa. Es más, esperó a DIARIO DE CUYO en el hotel donde se alojó junto con su hija Candelaria y otros amigos, un par de horas antes del partido UPCN-Bolívar. Frontal, sincero. "Ustedes tienen todo. Mujeres lindas, buen vino, son amables". Y después esto…

– Bueno, contame tu relación con el deporte…

– Yo siempre estuve relacionado con el deporte. De hecho tuve un club de fútbol en España (el Badajoz) y hasta jugué al fútbol. Me encanta el deporte. He organizado maratones solidarias en Bolívar desde hace trece años. Trabajé en San Lorenzo. Seguí toda mi vida el fútbol, y lo sigo. El tenis también.

– ¿Y el vóleibol?

– Bueno, hace nueve años decidimos darle un nuevo impulso a la ciudad (a Bolívar) por una cuestión social. Para sacar un montón de chicos de la calle también. Para darle un incentivo a la gente. Para que pudieran hacer algo durante todo el año. Hasta que logramos una plaza en la Liga Nacional y empezamos a crecer. Bolívar es una ciudad chica, con 24.000 habitantes. Ahora toda la gente de Bolívar habla del vóley. Los chicos juegan al vóley en la plazas y, cuando yo llegué, jugaban sólo al fútbol. Yo nací ahí, por eso es un sueño cumplido el tener ese complejo que armamos y aparte que se despierte esa fiebre del vóley que se ha armado. Ustedes, como sanjuaninos, ya la conocen porque están identificados con el vóley. Estamos muy felices de nuestro presente. No sólo por lo que estamos haciendo a nivel profesional sino también por lo que son nuestras divisiones inferiores. La rama femenina que hemos empezado ahora. La gente discapacitada que concurre a nuestro club.

– ¿Metiste al vóley en el corazón de Bolívar?

– Esa era la idea y lo logramos. Ahora, grandes y chicos, hombres y mujeres, todos están pendientes de esto.

– ¿Sos un orgulloso bolivarense?

– Totalmente. Orgulloso pero feliz de todo lo que me ha dado mi pueblo. De esta cultura del interior que no la cambio por nada del mundo. Y es una manera de devolver tanto amor que me han dado.

– A mí en Bolívar me dijeron que por ahí se enojan cuando dicen "el pueblo de Tinelli" y no nombran a Bolívar…

– Que digan que Bolívar es el pueblo de Tinelli es un sueño. Estoy muy agradecido de todos. Y a algunos les puede molestar, pero es como la vida misma, nunca todos tiran para el mismo lado u opinan de la misma manera.

– ¿Sos querido en tu pueblo?

– Estoy convencido que sí. Pero te repito, habrá quienes piensan distinto y no los puedo obligar.

– Sos muy popular y eso ¿te molesta en algo?

– Que sé yo. Uno ya se ha acostumbrado a esto. Convivo con mi popularidad y estoy muy feliz. Amo lo que hago y me despierto todos los días agrediciéndole a Dios por trabajar en lo que a mí me gusta.

– ¿Vas a seguir haciendo lo que hacés por muchos años?

– No lo sé, pero calculo que sí. Es lo que aprendí. Lo que me enseñó mi papá desde los ocho años. Soy periodista, trabajo en los medios de comunicación. Estudié para eso, trabajé para eso. Invertí en el país para eso. Tengo 500 empleados en la productora. Tenemos un montón de horas en la televisión. Radios también…

– ¿Tenés amigos políticos?

– Sí, tengo muy buena onda con un montón de políticos. De hecho estuve hace un rato con el gobernador de acá y es un gran tipo.

– ¿Qué te dijo? ¿De qué conversaron?

– De todo. José Luis es una persona muy amable conmigo. Que siempre cuando vengo acá me recibe muy bien. Como toda la gente de esta provincia. La verdad que cada vez que vengo a San Juan es un placer. Por eso traje a mi hija para que viera el espectáculo. El cariño de este pueblo, por ejemplo cuando vine acá con la Selección Argentina, es inigualable, impresionante. Venir a un hotel lindo, a una ciudad amorosa, que te trata con el calor que lo hace, que es tranquila además, es incomparable.

– Viniste con tu hija ¿Sos familiero?

– Sí, muy familiero. Salgo mucho con mis hijas. Tienen 20 y 22 años. Viven conmigo. En realidad, estoy muy contento. Me considero un buen padre.

– ¿De espectáculo no vas a hablar nada?

– No, porque vine acá para ver un partido de vóley y para hablar solamente de vóley. Además le prometí a Canal 13 que no lo haría hasta que largue este año.

– Entonces de esta final entre UPCN y Bolívar ¿qué?

– Ojalá ganemos (lo aclaró antes del partido) y si gana UPCN va a estar todo bien. Porque los dos apostamos al vóley. Hoy el vóley ha crecido y se ha hecho una Liga profesional de primer nivel. Inclusive ha crecido la Selección Argentina. Por todo, ésta es una digna final. Tenemos que disfrutarla todos.

– ¿Los problemas que se dieron en la serie final?

– Pasa en todos lados. En el fútbol más todavía. Siempre hay gente idiota, como digo yo, en todos lados. En Bolívar, en San Juan, en todos lados. En Europa. Donde sea. Pero a esos son los que hay que ganarles disfrutando el deporte y viviéndolo a fondo.

– ¿San Martín de San Juan?

– Lo ví, porque sigo bastante el fútbol de ascenso. Me gustó como arrancó pero después decayó. Ahora se metió de nuevo pero el otro día perdió de local y me desconcertó. Me gusta un brasileño que tiene (Roberval) y también Penco. Es más, con Penco hasta jugué un partido de despedida del Beto Acosta. Me parece que es un delantero terrible. San Martín tiene tradición y se ha ganado el respeto de todos. Y está en un Campeonato difícil. Y también me acuerdo de Desamparados. En realidad, San Juan siempre ha tenido buen fútbol.

– La última, ¿la misma campera del otro día?

– Y… por cábala.